La Capilla Gótica se prepara para recibir el estreno de EGREGOR, una propuesta de teatro danza experimental dirigida y escrita por Santiago Cumplido, que llevará al público a un México del futuro donde lo humano, lo digital y lo arquetípico se entrelazan en escena. La temporada se presentará del 25 de septiembre al 19 de octubre de 2025, con funciones de jueves a domingo.

Un viaje escénico al futuro

Definida como una ópera distópica, EGREGOR plantea un escenario en el que el tiempo se ha fracturado y el inconsciente colectivo, ignorado y manipulado, ha dado vida a una entidad que se alimenta de la energía humana a través de un avatar digital. Droides, clones y post-humanos conviven en escena en un espectáculo que cuestiona nuestra relación con la tecnología y la inteligencia artificial.

Un elenco multidisciplinario

La puesta en escena reúne a artistas de distintas disciplinas y nacionalidades:

  • Vangeline (Nueva York) y Yaroslav Villafuerte en danza Butoh.
  • María Andrea Araujo, cantante de ópera y actriz.
  • Caterina Albani (Guatemala) en acrobacia de manos.
  • Raúl Zamora en acro clown.
  • Fana Muñoz y Lorena Magaña en danza neoclásica.
  • Yan Carlos Ungaav (Cuba) en danza neo-acro-urbana.
  • Mario Salinas, músico barroco.
  • Yunue Itsi, música electrónica.
  • Aparición digital: Espartaco Martínez.
  • Voces en off: Dama G e Iazua Larios.

La producción está a cargo de Bibiana Mendoza, quien articula un montaje que fusiona teatro, danza, música barroca, electrónica y artes escénicas contemporáneas.

Detalles de la temporada

  • Temporada: 25 de septiembre al 19 de octubre de 2025
  • Funciones: jueves 8:00 pm | viernes 8:30 pm | sábados y domingos 6:00 y 7:30 pm
  • Duración: 65 minutos
  • Clasificación: +18 años
  • Teatro: Capilla Gótica

Boletos:

  • Back Orquestra (A2): $650
  • General (A1): $800
  • VIP (B): $1,200
  • Elite (C): $2,500
  • Cena Cata en Aula Magna Plus: cualquier boleto A1, A2 o B + $1,500 se convierte en Elite.

Un espectáculo imperdible

EGREGOR invita al espectador a cuestionar el poder de la tecnología, la creación de entidades colectivas y la fragilidad de lo humano frente a lo digital, en un montaje que combina lo onírico con lo distópico.