Desde hace quince años, el Calendario de Hombres Chichones de Alfredo Roagui se ha convertido en un objeto de culto dentro del público diverso y los círculos de ilustración contemporánea en México. La edición 2026, la número 15 de este proyecto independiente, sigue el mismo camino: quedan pocos ejemplares disponibles y todo apunta a un nuevo agotamiento total.

Las últimas piezas pueden encontrarse a la venta en Mercado Libre y en la librería Somos Voces, ubicada en la Zona Rosa de la Ciudad de México, un espacio clave para la difusión cultural y la diversidad sexual.

Un proyecto independiente con alcance internacional

Aunque este año el calendario no se distribuyó en Estados Unidos debido al alto costo de los impuestos, el trabajo de Alfredo Roagui continúa viajando a otros territorios donde su obra ya cuenta con seguidores. Alemania, Canadá, Reino Unido, Austria, Australia, Bélgica e Israel forman parte de la lista de países donde el calendario circula, y por primera vez, la edición 2026 recibió una solicitud desde China.

Originario de Guadalajara, Jalisco, el ilustrador reconoce que nunca imaginó el alcance que tendría un proyecto que comenzó en 2010 con apenas 100 ejemplares. Lo que inició como una exploración personal, compartida en redes sociales, se transformó en una propuesta artística reconocida a nivel internacional.

Redes sociales, ilustración y memoria diversa

El impacto del trabajo de Roagui ha sido documentado incluso en libros como La otra Guadalajara, del cronista Roberto Hernández, donde se le menciona como un ejemplo de artistas que encontraron en las redes sociales una plataforma clave para difundir su obra dentro del movimiento de la diversidad sexual.

El propio ilustrador ha señalado que su crecimiento artístico está profundamente ligado al desarrollo de plataformas como Facebook e Instagram, espacios donde sus dibujos comenzaron a circular, conectar con audiencias y consolidar una comunidad que hoy espera cada nueva edición del calendario.

Fantasía, estética ochentera y reinterpretación cultural

La obra de Alfredo Roagui se caracteriza por una estética vibrante que mezcla fantasía, sensualidad y referencias a la cultura popular. El artista ha reconocido su afinidad por personajes de Disney como Ariel y Aladdín, así como por la representación de la masculinidad heroica presente en caricaturas de los años ochenta, como He Man.

Estas influencias se traducen en ilustraciones que dialogan con figuras como Hércules o Tarzán, siempre desde la reinterpretación y nunca desde la copia. Durante su colaboración con la revista Veintitantos, Roagui tuvo la libertad de experimentar con versiones masculinas de arquetipos clásicos, incluyendo personajes inspirados en princesas y villanos de Disney, sin enfrentar censura, precisamente por tratarse de lecturas propias y contemporáneas.

Un archivo visual en construcción

Aunque no tiene interés en llevar sus personajes al terreno de la animación, Alfredo Roagui sí contempla la posibilidad de reunir quince años de trabajo en un solo libro. La idea ha surgido de manera constante en su participación en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde el público le pregunta por una publicación que vaya más allá del calendario anual.

La edición 2026 del Calendario de Hombres Chichones presenta un desfile de figuras que celebran la aventura, la diversidad y la imaginación, combinando reinterpretaciones modernas de íconos culturales con creaciones originales que mantienen ese equilibrio entre lo dulce, lo picante y lo heroico que define su estilo.