Dicen que los opuestos se atraen, y en El Hilador, esa premisa se convierte en una poderosa historia de amor. No es sorpresa que ella y él terminaran enamorándose: ella, Elena, hija de un fabricante de velas, amaba la luz por encima de todo; él, Quirón, un huérfano destinado a ser el asistente personal de la Muerte, vivía en penumbras, cumpliendo un oficio tan sombrío como su destino. Se conocieron una noche oscura, cuando Quirón fue a casa de Elena para reclamar el alma de su padre. Aunque al principio ella lo odió, el destino tenía otros planes, y pronto ambos quedarían atrapados en un amor imposible, profundo y lleno de contradicciones.

Sin embargo, su historia no podía avanzar en libertad. El trabajo de Quirón impedía que los amantes se vieran con regularidad, y esa distancia los llevó a tomar decisiones moralmente cuestionables pero emocionalmente comprensibles, que los llenaban de culpa después de cada encuentro. Agotados por la imposibilidad de amarse sin remordimientos, deciden escapar de su mundo de fantasía oscura para cruzar al mundo real, uno lleno de luz, donde podrían finalmente estar juntos. Pero como bien sabemos, la luz no puede existir sin oscuridad, y la oscuridad no tendría sentido sin la luz. Y es precisamente esta dualidad la que pondrá su amor a prueba.

El Hilador es una obra escrita y dirigida por Paula Zelaya Cervantes, una autora que ha sabido tejer con maestría una historia llena de magia, comedia, amor, muerte y humanidad. Con tintes góticos y momentos profundamente emotivos, esta puesta en escena nos sumerge en una fantasía cargada de simbolismo y belleza visual. Es una historia de amor tan absurda como verdadera, tan oscura como luminosa, tan trágica como hilarante.

La obra cuenta con las destacadas actuaciones de Ana González Bello y Evan Regueira, quienes interpretan a Elena y Quirón respectivamente, así como con Marcos Radosh en el papel de la Muerte. Los tres logran una química escénica única, que da vida a personajes entrañables y conmovedores. Incluso la Muerte, que no dice una sola palabra y se oculta tras una túnica, logra comunicarse poderosamente con la pareja y el público gracias a su expresividad y presencia.

Otro de los grandes aciertos de El Hilador es su diseño escenográfico, a cargo de Sergio Villegas, que logra envolver al espectador o espectadora desde el momento en que entra a la sala. La oscuridad domina el ambiente hasta que, poco a poco, elementos mínimos pero estratégicos transforman el espacio escénico en múltiples mundos. La iluminación, a cargo de María Vergara y Matías Golero, y la música original compuesta por Iker Madrid, complementan la atmósfera de forma impecable, creando una experiencia sensorial que transita entre lo etéreo y lo terrenal.

El Hilador es una joya del teatro contemporáneo mexicano, que logra conectar con las y los espectadores a través de una historia universal: el amor como fuerza de transformación, como espejo de la dualidad humana, como una luz que se atreve a nacer en medio de la oscuridad. Es una obra que no solo entretiene, sino que invita a reflexionar sobre lo que somos, lo que tememos y lo que deseamos. Una experiencia teatral que se disfruta de principio a fin, y que deja una marca profunda en quien la presencia.

Datos Generales
Lugar: Teatro Helénico,  Centro Cultural Helénico – Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $410 pesos
Funciones: Lunes 20:00 a 21:30 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 29 de septiembre, 2025.
Dramaturgia: Paula Zelaya Cervantes
Dirección: Paula Zelaya Cervantes
Actuaciones: Ana González Bello, Evan Regueira y Marcos Radosh