El Zócalo de la Ciudad de México amaneció transformado en un paisaje simbólico donde el arte, la memoria y la identidad nacional dialogan a cielo abierto. Se trata de Nopalera en el Corazón, una exposición colectiva que reúne 200 esculturas de nopal intervenidas por artistas y colectivos capitalinos, y que puede visitarse del 9 de enero al 9 de febrero de 2026 en la Plaza de la Constitución.

La muestra propone una relectura contemporánea del nopal como símbolo ancestral, presente en el mito fundacional de México-Tenochtitlan, pero también como elemento vivo que atraviesa la alimentación, la medicina, la cultura popular y la soberanía nacional. Cada pieza resignifica esta planta milenaria desde miradas estéticas, políticas y sociales diversas, dando lugar a un recorrido que mezcla contemplación, reflexión y orgullo identitario.

Con la participación de más de 200 artistas, entre creadores individuales y colectivos, la exposición despliega un abanico de técnicas y lenguajes visuales que van desde la pintura, el grabado y la impresión, hasta propuestas escultóricas y ensamblajes con materiales mixtos. Los temas que emergen en las obras incluyen referencias prehispánicas, reivindicaciones sociales, narrativas gráficas, figuras abstractas y símbolos animales, todos articulados alrededor del nopal como eje común.

La exposición no solo celebra el arte en el espacio público, sino que también resignifica al Zócalo como un lugar de encuentro cultural. Al recorrer la nopalera monumental, las y los visitantes se enfrentan a una experiencia colectiva que rompe con los circuitos tradicionales del arte y propone una relación más cercana entre la obra, el territorio y la comunidad.

Además, Nopalera en el Corazón forma parte de una estrategia cultural más amplia que busca activar el Zócalo con actividades artísticas, musicales y escénicas durante todo el año, así como visibilizar a productores y comunidades agrícolas de zonas como Milpa Alta, donde el nopal es sustento económico y símbolo identitario.

Tras su estancia en la Plaza de la Constitución, las esculturas están pensadas para itinerar por distintos puntos emblemáticos de la ciudad, e incluso acompañar eventos de alcance internacional, llevando este símbolo nacional a nuevos contextos urbanos.

Visitar esta exposición es una oportunidad para mirar de otra forma uno de los íconos más reconocibles de México y entender cómo el arte contemporáneo puede dialogar con la historia, el espacio público y las luchas del presente.