Cuando enero se apaga y febrero se asoma, la Ciudad de México empieza a oler distinto. El vapor de las ollas, el maíz recién cocido y la canela flotan en el aire anunciando uno de los rituales gastronómicos más queridos del calendario chilango: la Feria del Tamal y el Atole 2026.
Más que un evento para comer, esta feria funciona como un punto de encuentro con la cocina tradicional mexicana, esa que se transmite en recetas, manos y memorias, y que encuentra en el tamal y el atole dos de sus símbolos más profundos.
Una feria que celebra la historia del tamal y el atole
El tamal y el atole no son antojos improvisados. Ambos tienen raíces prehispánicas y han acompañado ceremonias, festividades y la vida cotidiana desde hace siglos. La feria retoma ese legado y lo pone al alcance del público a través de cocineras y cocineros tradicionales, productores regionales y proyectos gastronómicos que trabajan directamente con el maíz.
Por eso, caminar entre los puestos no es solo elegir qué comer, sino reconocer la diversidad culinaria que existe detrás de cada hoja de maíz o de plátano.
Fechas sede y horarios de la Feria del Tamal y el Atole 2026
La edición 2026 de la Feria del Tamal y el Atole se realizará los días 31 de enero y 1 de febrero, en un horario de 10:00 a 19:00 horas, en Jalapa 38, colonia Roma Norte, uno de los corredores culturales más activos de la ciudad.
La entrada es libre, aunque cada tamal o bebida tiene un costo individual. Se trata de una feria pensada para recorrer con calma, probar distintos sabores y regresar por ese tamal que se quedó rondando la memoria.
Qué tipos de tamales se pueden encontrar
Uno de los mayores atractivos de la feria es la posibilidad de probar, en un solo lugar, distintas formas de entender el tamal en México.
Entre las opciones más comunes aparecen los tamales clásicos, como los verdes, rojos, de mole y los dulces, que nunca fallan. A ellos se suman los tamales regionales, con recetas provenientes de Oaxaca, Puebla, Veracruz, Guerrero, Michoacán y otros estados, cada uno con técnicas, ingredientes y sazones propias.
También suelen encontrarse tamales con rellenos alternativos, preparados con verduras, hongos o combinaciones menos convencionales, así como especialidades de gran formato como el zacahuil, el enorme tamal huasteco pensado para compartirse.
Atole y bebidas tradicionales para acompañar
El recorrido no estaría completo sin algo caliente para beber. El atole ocupa un lugar central y se presenta en distintas versiones: desde el atole blanco y el champurrado, hasta preparaciones de sabores como vainilla, frutas o piloncillo.
Dependiendo de los expositores, también pueden encontrarse bebidas tradicionales como café de olla o aguas frescas, ideales para equilibrar el festín.
Más allá de la comida actividades y ambiente cultural
Además de la oferta gastronómica, la Feria del Tamal y el Atole suele integrar espacios de convivencia, venta de productos regionales y artesanías relacionadas con el maíz. En algunas ediciones se han sumado presentaciones artísticas y actividades culturales que refuerzan el carácter comunitario del evento.
Recomendaciones para disfrutar la feria
Llegar temprano es clave, sobre todo si se quiere asegurar alguna preparación especial que suele agotarse conforme avanza el día. Conviene llevar efectivo, ya que no todos los puestos aceptan pago electrónico.
El clima a finales de enero y principios de febrero suele ser fresco, así que la ropa abrigadora es buena aliada. También es útil llevar bolsas o recipientes reutilizables si se piensa llevar tamales a casa.
La Feria del Tamal y el Atole 2026 en CDMX se presenta como una experiencia ideal para quienes desean reconectar con la cocina tradicional mexicana, apoyar a productores locales o simplemente disfrutar de un buen tamal acompañado de atole caliente, en un ambiente donde el maíz es el verdadero protagonista.

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