Taxco no solo brilla por su plata. Cada primavera, sus calles empedradas se transforman en un set vivo donde el cine respira, conversa y se reinventa. Del 24 de abril al 2 de mayo de 2026, la ciudad guerrerense recibirá la XI edición del Festival Internacional de Cine de Taxco (TAFF), un encuentro que ha crecido hasta convertirse en uno de los espacios más singulares para el cine en México.
Lejos de limitarse a la exhibición de películas, el festival propone una experiencia que entrelaza pasado y futuro. Aquí conviven la memoria del cine nacional —que ha encontrado en Taxco una locación recurrente— con las nuevas narrativas impulsadas por la tecnología y las miradas emergentes.
Uno de los momentos más esperados será el reconocimiento al actor Dagoberto Gama, quien recibirá el Aro de Plata por Trayectoria. Su presencia no solo celebra una carrera sólida dentro del cine mexicano, sino también el vínculo profundo entre los creadores y sus territorios. Gama, originario de Guerrero, encarna esa conexión entre identidad, oficio y pantalla.
Por primera vez, el festival abrirá un espacio dedicado a la industria cinematográfica. Este Encuentro de Industria busca algo más que networking: pretende detonar proyectos, generar alianzas y convertir a Taxco en un punto de partida para nuevas producciones. En este contexto, la ciudad deja de ser únicamente escenario para convertirse en motor creativo.
La competencia de cortometrajes se mantiene como uno de los pilares del festival. En ella, nuevas voces encuentran eco y el público se asoma a historias frescas, diversas y arriesgadas. Las funciones, realizadas en sedes como Cinema Balboa Boutique, favorecen un ambiente cercano donde la conversación entre realizadores y espectadores ocurre de manera natural.
A esta edición se suma la participación del director cubano Arturo Santana, quien presentará su película 5 historias de amor y un bolerón desesperado. Su presencia refuerza el carácter internacional del festival y amplía el diálogo entre distintas cinematografías.
El encanto de Taxco juega un papel fundamental en esta experiencia. Espacios como la Mina Prehispánica, Santa Prisca y Plaza Borda no solo funcionan como sedes, sino como escenarios que envuelven cada proyección en una atmósfera única. Caminar por la ciudad durante el festival es recorrer una película en constante movimiento.
Detrás de esta edición hay una red de colaboración que articula esfuerzos públicos, académicos y privados. Instituciones como la UNAM, la Secretaría de Turismo de Guerrero, el Ayuntamiento de Taxco y diversos actores locales hacen posible que el festival continúe creciendo y consolidándose.
A once años de su creación, el Festival Internacional de Cine de Taxco ha dejado de ser únicamente una vitrina para convertirse en una plataforma integral. Aquí se forman públicos, se generan proyectos y se fortalece la relación entre cultura y turismo. En Taxco, el cine no se queda en la pantalla: se filtra en las calles, en la arquitectura y en la experiencia de quienes lo visitan.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.