En el universo gastronómico, hay ingredientes que funcionan como cimientos silenciosos. La leche, la crema o el yogurt rara vez buscan protagonismo, pero sin ellos muchos platos perderían su esencia. Bajo esa lógica, Grupo Lala llega a Sabor es Polanco con una propuesta que los coloca, por fin, en el centro del escenario.

La iniciativa no se limita a una degustación: se trata de una experiencia multisensorial que conecta productos cotidianos con nuevas narrativas culinarias. En un festival donde convergen chefs, restaurantes y tendencias, la marca apuesta por mostrar cómo los lácteos pueden dialogar con la cocina contemporánea sin perder su raíz.

Ingredientes cotidianos con nuevas lecturas

Durante décadas, los productos lácteos han sido parte estructural de la gastronomía mexicana. Desde recetas tradicionales hasta propuestas de alta cocina, su presencia es constante. Lo interesante aquí es el giro: reinterpretarlos.

En su espacio dentro del festival, Grupo Lala propone un recorrido donde quesos, crema, leche y yogurt se transforman en preparaciones que exploran texturas, contrastes y nuevas aplicaciones. No es nostalgia culinaria, sino una especie de laboratorio abierto al público.

Uno de los focos será la presentación del yogurt griego en formato bebible, una variación que amplía su portafolio y que responde a nuevas formas de consumo donde la practicidad no está peleada con el valor nutricional.

De la cocina a la barra

La experiencia da un giro interesante al cruzar la cocina con la mixología. En colaboración con Handshake Speakeasy, uno de los bares mejor posicionados a nivel internacional, el espacio integrará un formato tipo speakeasy donde los lácteos se convierten en base para cócteles y mocktails.

Aquí, el yogurt y la leche dejan de ser acompañantes para convertirse en protagonistas líquidos: texturas cremosas, acidez controlada y perfiles inesperados que expanden su uso más allá de lo habitual.

Una chef invitada para reinterpretar el menú

La propuesta culinaria estará a cargo de Estrella Jafif, quien diseñará un menú especial para el festival. Su participación suma una mirada autoral que explora combinaciones contemporáneas y resalta el potencial de estos ingredientes en distintos formatos.

Más que un escaparate de productos, la experiencia funciona como un punto de encuentro entre marca, creadores y público, donde la cocina se convierte en lenguaje común.

Un diálogo con la evolución gastronómica

La presencia de Grupo Lala en Sabor es Polanco también responde a un momento clave en la gastronomía mexicana, donde tradición e innovación conviven en tensión constante.

En ese cruce, los ingredientes de siempre buscan nuevas formas de contarse. Y a veces, basta cambiar el ángulo para descubrir que lo cotidiano todavía tiene mucho por decir.