La arqueología mexicana pierde a una de sus voces más comprometidas. El fallecimiento de Guillermo Antonio Goñi Motilla (1956–2026) deja un vacío profundo en el estudio y la preservación del patrimonio arqueológico del país, particularmente en la región de la Costa Oriental de la península de Yucatán, a la que dedicó buena parte de su vida académica y de campo.

Formado en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, Goñi Motilla inició su trayectoria profesional con una tesis centrada en el análisis de los solares mayas prehispánicos, un tema que marcaría de manera decisiva su interés por las culturas originarias y su relación con el territorio. Desde esos primeros años, su trabajo se caracterizó por una mirada rigurosa y sensible hacia los procesos históricos y sociales del mundo mesoamericano.

Como discípulo del etnólogo Luis Reyes García, también incursionó en la traducción y el estudio de documentos nahuas coloniales, ampliando su campo de reflexión hacia las fuentes históricas y los relatos indígenas del periodo colonial. Esta formación múltiple le permitió abordar la arqueología desde una perspectiva amplia, donde el pasado material dialogaba con la memoria escrita y oral.

A partir de 1989, se integró a la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, institución en la que desarrolló investigaciones fundamentales sobre la arqueología de Quintana Roo y reflexionó en torno a episodios clave como las conquistas de México-Tenochtitlan y del área maya en el siglo XVI. Su trabajo ayudó a comprender mejor los sistemas de ocupación territorial, así como la complejidad cultural e histórica de una región estratégica del mundo maya.

Además de su labor investigadora, Guillermo Goñi fue profesor y formador de generaciones de especialistas. Quienes compartieron aulas, proyectos y recorridos de campo con él recuerdan su rigor académico, su vocación pedagógica y su disposición constante para compartir conocimiento con colegas, estudiantes y comunidades.

Participó en proyectos de salvamento arqueológico en sitios como Playa del Carmen, Tulum e Isla Mujeres, así como en Cacaxtla, Tlaxcala. En años recientes colaboró en la Zona Arqueológica El Meco y en investigaciones vinculadas al Proyecto Tren Maya. Su trabajo trascendió fronteras cuando, en 2023, formó parte de un equipo multidisciplinario que contribuyó al reconocimiento del sitio arqueológico Pacún, en El Salvador.

Su legado también permanece en sus publicaciones. Destacan su participación en La nación maya. Gestación, devenir y resistencia (2024), así como sus colaboraciones en la revista Estudios de Cultura Maya. De su autoría sobresale el libro Las conquistas de México y Yucatán (2008), donde propuso una lectura comparativa que amplió la comprensión de estos procesos históricos.

La partida de Guillermo Antonio Goñi Motilla, quien también se desempeñó como subdirector de Salvamento Arqueológico del INAH, representa una pérdida significativa para la comunidad académica y para las instituciones dedicadas a la defensa del patrimonio cultural. Su trabajo, sin embargo, sigue vivo en los sitios que ayudó a proteger, en las investigaciones que impulsó y en las personas que formó a lo largo de su trayectoria.