A menos de una hora de la ciudad de Querétaro existe un lugar donde la historia no permanece quieta en los muros, sino que camina entre jardines, enciende fogatas y conversa con los visitantes. Se trata de Hacienda La Muralla, una antigua propiedad del siglo XVIII ubicada en Amealco de Bonfil que reabrió bajo nueva administración para convertir la estancia en una experiencia inmersiva inspirada en la Revolución Mexicana.

Lejos de funcionar únicamente como un hotel temático, el recinto apuesta por una narrativa viva donde actores caracterizados como revolucionarios recorren los espacios, organizan dinámicas tradicionales y relatan historias ligadas al pasado de la hacienda. El resultado es una escapada que mezcla turismo histórico, entretenimiento familiar y cultura regional en uno de los destinos más singulares del Bajío.

La propiedad se encuentra en Amealco de Bonfil, Pueblo Mágico queretano reconocido por sus tradiciones otomíes, su producción artesanal y sus paisajes naturales. En ese entorno, Hacienda La Muralla busca recuperar el espíritu de las antiguas haciendas mexicanas mientras incorpora actividades pensadas para distintos tipos de visitantes.

Durante la estancia es posible participar en recorridos históricos, noches de leyendas alrededor de fogatas, loterías tradicionales y paseos a caballo entre jardines y áreas verdes. Los domingos, además, el hotel organiza un Festival del Mole que reúne recetas tradicionales, cocina queretana y convivencia comunitaria en largas mesas compartidas.

Uno de los elementos más llamativos del proyecto es su ambientación dedicada a la Revolución Mexicana. Desde la arquitectura colonial hasta los detalles decorativos y las dinámicas con personajes en escena, la experiencia busca transportar a los huéspedes a otro momento histórico sin perder las comodidades contemporáneas.

La hacienda también ofrece espacios para familias, incluyendo un club infantil gratuito para menores de diez años, áreas recreativas y una alberca techada y climatizada que opera durante todo el año. A esto se suman senderos, jardines históricos y zonas comunes diseñadas para disfrutar el ritmo pausado de la región.

La reapertura, realizada en julio de 2025, incluyó trabajos de renovación en habitaciones, restaurante, alberca y áreas comunes. La intención fue conservar el carácter histórico del inmueble mientras se modernizaban los servicios y se fortalecía la propuesta de hospitalidad.

Con más de 120 habitaciones y una oferta que combina turismo cultural, gastronomía y experiencias inmersivas, Hacienda La Muralla se perfila como uno de los destinos más peculiares de Querétaro para quienes buscan desconectarse de la ciudad y acercarse a una versión viva de la historia mexicana.