El maíz, más que un alimento, es una raíz que sostiene la cultura mexicana. Por eso, en su edición número 36, la revista La esquina de Mi Valedor lanza “¡Jijos del Maíz!”, un homenaje al ingrediente que ha alimentado cuerpo, historia e identidad en México desde tiempos ancestrales.

Esta edición especial, presentada en la sede de la Fundación Herdez, celebra además el décimo aniversario de Mi Valedor, un proyecto social y editorial único en su tipo: la primera revista callejera cultural de México, creada y distribuida por personas en situación de vulnerabilidad. Durante una década, Mi Valedor ha sido una plataforma de expresión, inclusión y resistencia urbana.

Una publicación que honra al maíz y a las voces que lo cultivan

¡Jijos del Maíz! no solo explora el valor del grano desde la gastronomía, sino que profundiza en sus dimensiones espirituales, históricas y sociales. A través de crónicas, entrevistas, poesía, testimonios e imágenes, esta edición pone en primer plano las luchas actuales: desde la defensa de las semillas nativas y la crítica a los transgénicos, hasta la reivindicación de las lenguas indígenas y las prácticas tradicionales que aún persisten en comunidades de todo el país.

Además, destaca la participación activa de los llamados “valedores” —personas en situación de calle o vulnerabilidad— quienes colaboran en la elaboración de los contenidos, la fotografía y la venta directa de la publicación. Con cada número vendido, obtienen un ingreso digno, además de una oportunidad para integrarse de manera activa en la vida cultural de la ciudad.

El maíz y la palabra: una conversación viva

Durante el evento de presentación, se llevó a cabo un panel con voces clave del proyecto: María Portilla, fundadora y editora en jefe de Mi Valedor; Juan Carlos Torres López, investigador especializado en literatura náhuatl; Jimena Acevedo, editora y traductora; y el valedor Javier Vizcaya, quien compartió su experiencia directa como parte del equipo.

La charla giró en torno al maíz como símbolo de identidad, pero también como lenguaje y resistencia. “¿Qué pasaría si priorizáramos las lenguas originarias en lugar de seguir repitiendo estructuras impuestas?”, se preguntó Portilla. “La náhuatl es nuestra cultura madre, y está viva”.

Cultura callejera que transforma

Desde sus inicios, Mi Valedor forma parte de la Red Internacional de Periódicos Callejeros (INSP), que impulsa proyectos similares en distintas ciudades del mundo. En cada edición, la revista retrata la vida cotidiana de la Ciudad de México a través de un enfoque artístico y social, documentando las calles con voz propia y mirada crítica. Las colaboraciones se nutren de talleres de escritura, recorridos fotográficos y mentorías creativas.

Los ejemplares de “¡Jijos del Maíz!” pueden adquirirse directamente con los valedores, quienes los venden en $50 pesos tras comprarlos a $10, generando así un ingreso legal y constante. También estará disponible en formato digital en el sitio oficial de Mi Valedor, y formará parte del acervo de la Biblioteca de la Gastronomía Mexicana (Fundación Herdez, CDMX), así como en su sede hermana en San Luis Potosí.


Un proyecto donde la cultura se siembra y florece

La revista Mi Valedor demuestra que la cultura no es un lujo reservado para unos cuantos, sino un terreno fértil para sembrar justicia social, memoria colectiva y orgullo identitario. Con ¡Jijos del Maíz!, el grano sagrado no solo se celebra en los platillos, sino también en las páginas y las calles, a través de las voces que históricamente han sido silenciadas. En un país donde el maíz es raíz, esta revista es testimonio vivo de que la cultura también puede —y debe— ser un acto de inclusión.