Con 70 años de trayectoria, el investigador es considerado una figura clave para la arqueología mexicana y la museografía contemporánea

El Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología fue escenario de una celebración poco común: el homenaje en vida al arqueólogo Jorge Angulo Villaseñor, quien este 2025 cumple 100 años. Con una trayectoria que abarca más de siete décadas y una influencia decisiva en la arqueología mexicana, Angulo fue reconocido en un emotivo conversatorio como parte del Seminario Fundadores de la Antropología Mexicana, una iniciativa que recupera el legado de quienes sentaron las bases del quehacer antropológico en el país.

El tributo congregó a colegas, familiares, discípulos y amigos, quienes no escatimaron en aplausos ni elogios para celebrar la vida y obra del investigador, activo en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desde 1955. Fiel a su estilo irónico y entrañable, Angulo agradeció el gesto con humor, sosteniendo una moneda dorada que calificó como su “centenario… aunque sea de chocolate”.

Un legado vivo en la arqueología mexicana

El homenaje no solo reconoció su longevidad, sino su papel esencial en la creación del Centro Regional Morelos-Guerrero y del Museo Regional Cuauhnáhuac, actual Murepumo, cuya apertura fue precedida por un rescate arqueológico pionero bajo su liderazgo. Diego Prieto Hernández, titular de la Unidad Estratégica de Culturas Vivas de la Secretaría de Cultura, resumió su impacto al decir que “sintetiza en su persona la historia del INAH”.

El arqueólogo Sergio Gómez Chávez, investigador de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, añadió que probablemente estamos ante “el arqueólogo en activo más longevo del mundo”, y destacó cómo la obra Teotihuacan. Un autorretrato cultural, escrita por Angulo, fue durante años lectura obligada para el personal de la zona arqueológica. “Siempre ha sido el tlacuilo y ahora es también el tlatoani de Teotihuacan”, expresó.

Maestro sin aula, guía de generaciones

Aunque nunca impartió clases formales, su influencia ha sido transversal. Como señaló la investigadora María Noemí Castillo Tejero, “todo arqueólogo formado en las últimas cinco décadas conoce su trabajo”. Más que un académico tradicional, Angulo es un mentor colectivo, un modelo de práctica arqueológica comprometida con el contexto histórico y social.

También participaron en el conversatorio académicos como Carlos Navarrete Cáceres y Daniel Flores Gutiérrez (UNAM), así como Rodolfo Candelas, actual director del Museo Regional de los Pueblos de Morelos. Este último cerró el evento con una afirmación que resume el espíritu del homenaje: “Ya no hay directores de museos como él; quizá nunca los hubo. Jorge Angulo es un hombre único, capaz de convertir cualquier reto en una oportunidad”.