El Complejo Cultural Los Pinos se convirtió en punto de encuentro para instituciones públicas, organismos internacionales y organizaciones del sector creativo que presentaron Jugando inventamos y creamos, el primer concurso nacional de propiedad intelectual dirigido a niñas y niños de 6 a 12 años. La iniciativa invita a la niñez a imaginar soluciones para mejorar su comunidad a través de la tecnología y la inteligencia artificial, siempre desde la curiosidad y el pensamiento crítico.

El concurso es resultado de una colaboración amplia entre el IMPI, INDAUTOR, el Sistema DIF, SIPINNA, el Fondo de Cultura Económica, el INPI, la OMPI, la Motion Picture Association, la Entertainment Software Association y el INALI. Con esta red de aliados, la propuesta busca acercar temas como la innovación, la creatividad y los derechos de autor a nuevas generaciones, a través de formatos que ya forman parte de su día a día: dibujos, cuentos, narrativas de videojuegos y canciones.

En la presentación, también se compartieron los resultados de la 10ª Consulta Infantil y Juvenil del INE, una fotografía contemporánea de las ideas, preocupaciones y esperanzas de niñas, niños y adolescentes en México. La suma de ambos proyectos subraya la importancia de escuchar a la niñez y reconocerla como protagonista activa en la vida pública.

La convocatoria se publicará además en náhuatl, otomí y maya, como parte del compromiso de garantizar acceso equitativo a la información. Para muchas infancias, esta traducción representa una puerta más abierta hacia su participación plena.

Las y los participantes podrán concursar en cuatro categorías: dibujo, cuento corto, narrativa de videojuego y canción. Un jurado especializado seleccionará a 12 proyectos ganadores, que recibirán premios que incluyen apoyo económico, un dispositivo electrónico, un kit de libros y la publicación nacional e internacional de sus propuestas. El IMPI también presentó cinco personajes creados especialmente para acercar los conceptos de propiedad intelectual de forma amigable y lúdica.

Más allá de los premios, Jugando inventamos y creamos plantea un ejercicio poderoso: permitir que la niñez imagine la tecnología como herramienta para transformar su entorno. Cada idea presentada será, en esencia, un vistazo al país posible que las próximas generaciones ya están diseñando.