Durante 2025, la Coordinación Nacional de Literatura del INBAL se convirtió en uno de los motores más activos de la vida cultural del país. A lo largo del año, su programación no solo multiplicó la cantidad de actividades, sino que amplió de manera decisiva las voces, los territorios y los públicos que dialogan hoy con la literatura en México. El resultado es contundente: más de 630 actividades realizadas y alrededor de 421 mil personas beneficiadas, dentro y fuera del territorio nacional.

El trabajo de la CNL se articuló a partir de dos principios clave: la diversidad, entendida como el reconocimiento pleno de las múltiples lenguas, identidades y tradiciones que conforman al país, y la descentralización, que llevó la literatura a comunidades y espacios históricamente relegados del circuito cultural central. A ello se sumó un diálogo constante con creadoras, creadores, mediadoras y comunidades lectoras, que enriqueció cada proyecto desde una lógica colaborativa.

Bellas Artes como punto de encuentro de voces históricas

En el Palacio de Bellas Artes, la palabra volvió a ocupar la Sala Principal con dos encuentros que marcaron la agenda literaria del año. El Encuentro Nacional de Escritoras en Lenguas Indígenas, realizado en marzo en el marco del Año de la Mujer Indígena, reunió a autoras que escriben desde sus territorios, lenguas y saberes originarios. Meses después, el Encuentro Nacional de Escritoras Negras-Afromexicanas, celebrado en agosto, visibilizó la fuerza creativa de las escritoras afrodescendientes dentro del panorama literario nacional.

Ambos encuentros convocaron a más de tres mil personas de manera presencial, además de una amplia audiencia que siguió las actividades a través de Canal 22 y de las radiodifusoras del INPI en 17 estados. Más allá de las cifras, estos espacios confirmaron la urgencia de escuchar voces que amplían y transforman la idea misma de nación.

Antologías poéticas y acceso libre a la palabra

Uno de los legados más importantes de 2025 fue el impulso editorial de la CNL. A partir de estos encuentros surgieron antologías poéticas de descarga gratuita, pensadas para que las voces reunidas lleguen a lectoras y lectores de cualquier lugar. Destaca especialmente la antología del Encuentro Nacional de Escritoras Negras-Afromexicanas, la primera de su tipo en México, que reúne al mayor número de autoras afrodescendientes en una sola edición colectiva. Estas publicaciones pueden consultarse libremente en el sitio oficial de la Coordinación.

Programación gratuita y formación literaria con alcance internacional

Desde enero de 2025, todas las actividades de la CNL fueron completamente gratuitas, eliminando barreras de acceso históricas. Cursos, talleres presenciales y en línea, así como diplomados especializados, permitieron que nuevas personas se acercaran a la lectura y la escritura como espacios de expresión y pensamiento crítico.

En el área de Formación Literaria se realizaron 58 actividades, entre cursos, talleres y diplomados, con la participación de más de 3,500 personas provenientes de todos los estados de la República y de países de América Latina, Europa y África. La programación puso especial énfasis en infancias, juventudes y en la capacitación de mediadoras y mediadores de lectura, fortaleciendo así el tejido cultural desde la base.

Territorio de Palabras y trabajo comunitario

La retribución social también fue un eje central. A través del ciclo Territorio de Palabras, vinculado a los Premios Bellas Artes de Literatura, las personas galardonadas realizaron trabajo comunitario en distintas regiones del país. Más de 20 actividades en estados como Yucatán, Baja California, Durango y la Ciudad de México generaron encuentros directos entre creadoras, creadores y comunidades lectoras.

Entre estos proyectos destaca Hablar con el corazón: palabras para empezar, un manual básico de conversación en otomí, náhuatl, zapoteco y español, que será de descarga gratuita y busca fortalecer el diálogo intercultural desde la lengua.

Memoria sonora y República Lectora

En colaboración con la Fonoteca Nacional, la CNL sentó las bases del Fondo Sonoro de Literatura, un proyecto dedicado a preservar la memoria literaria en la voz de sus autoras y autores, integrándose a la Red Nacional de Audiotecas.

Asimismo, el programa República Lectora amplió su alcance con talleres, ciclos y actividades en contextos diversos, desde comunidades escolares hasta espacios culturales y de readaptación social. Iniciativas como Cartografías lectoras, Leamos juntas y juntos y Territorio lector consolidaron a la literatura como una herramienta de encuentro y transformación social.

A lo largo de 2025, la Coordinación Nacional de Literatura reafirmó que la palabra escrita no es un lujo, sino un derecho cultural. Su labor dejó claro que la literatura sigue siendo un espacio vivo de memoria, diálogo y construcción colectiva, capaz de cruzar territorios, lenguas y generaciones.