La memoria no siempre llega en forma de relato ordenado. A veces aparece como una fotografía borrosa, una escena doméstica o una emoción difícil de nombrar. Desde ese territorio íntimo parte La raza verde Apuntes sobre la historia de mi familia, la nueva exposición que se presenta en la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado La Esmeralda, uno de los semilleros más importantes del arte contemporáneo en el país.
La muestra, creada por el artista emergente David Alejandro Gómez Trejo, se exhibe en la galería El Cubo y propone un recorrido donde lo personal se vuelve espejo de lo colectivo. A partir de fotografías familiares y recuerdos cotidianos, el artista construye una narrativa visual que se mueve entre la memoria, la identidad y las tensiones sociales que atraviesan a toda una generación.
Aquí, los álbumes familiares dejan de ser archivos pasivos para convertirse en detonadores de preguntas incómodas. Racismo, estructuras familiares, prejuicios y afectos rotos aparecen entre pinceladas que dialogan con experiencias como el desamor, la depresión o la traición. No como confesión individual, sino como fragmentos de una historia compartida.
Uno de los elementos más interesantes de la exposición es su diálogo con la pintura de castas novohispana. Ese sistema visual que en el pasado clasificaba a las personas según su origen racial reaparece aquí como una referencia crítica. Gómez Trejo retoma esa estética para tensionarla, cuestionarla y traerla al presente, como si el pasado siguiera susurrando en las formas en que aún nos pensamos.
El resultado es un cruce entre lo barroco y lo contemporáneo, donde las imágenes funcionan como capas de tiempo superpuestas. La historia familiar se convierte así en un territorio político, donde cada recuerdo revela algo más grande que sí mismo.
Más que ofrecer respuestas, la exposición abre preguntas. ¿Cómo se construye la identidad? ¿Qué herencias invisibles cargamos? ¿De qué manera los relatos familiares están atravesados por estructuras sociales más amplias?
Con esta propuesta, La Esmeralda reafirma su papel como espacio de experimentación artística, donde las nuevas generaciones exploran no solo lenguajes visuales, sino también las grietas de la realidad contemporánea.
La exposición abre al público el 25 de marzo a las 12 horas en la galería El Cubo, con entrada libre, invitando a quienes la visiten a recorrer ese delicado puente entre lo íntimo y lo social.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.