El legado de David Alfaro Siqueiros vuelve a dialogar con el presente, pero ahora desde preguntas relacionadas con el territorio, el deterioro ambiental y la transformación del cuerpo. La Sala de Arte Público Siqueiros inauguró Cuerpo climático, un nuevo eje curatorial y de investigación que articulará las actividades de la SAPS y La Tallera durante 2026 y 2027 mediante exposiciones y proyectos contemporáneos.
El programa reúne arte, archivo y reflexión pública a partir de tres exposiciones que reinterpretan el pensamiento político y visual de Siqueiros desde problemáticas actuales. Más que una revisión histórica del muralista, la propuesta busca activar su legado como una herramienta para pensar el presente.
Las muestras inaugurales son Floresta, Después del lodo, la poesía de una larva y Siqueiros situado, proyectos que cruzan temas como ecología, memoria material, archivo visual y corporalidad.
De acuerdo con Paola Santoscoy, directora de la SAPS-La Tallera, el nuevo marco curatorial plantea ambas sedes como espacios de investigación conectados con discusiones contemporáneas. La intención es generar distintas formas de aproximarse a la obra y al pensamiento de Siqueiros mediante comisiones artísticas, revisiones de colección y activaciones documentales.
Uno de los núcleos de esta nueva etapa es Floresta, exposición colectiva integrada por doce artistas contemporáneos que revisan críticamente la idea de lo tropical como construcción asociada al exotismo y la explotación del paisaje. La muestra dialoga directamente con Flora alucinante (1968), obra de Siqueiros que funciona aquí como punto de partida para reflexionar sobre el territorio como espacio político y medioambiental.
Por otro lado, el artista Rafiki Sánchez presenta Después del lodo, la poesía de una larva, proyecto curado por Violeta Celis donde el cuerpo aparece como un territorio en mutación. La exposición reúne vestidos escultóricos elaborados con residuos industriales y materiales endémicos de Yucatán, creando piezas que parecen surgir de un ecosistema entre lo orgánico y lo artificial.
Durante la inauguración, Sánchez realizó un performance dentro del Cubo de la SAPS, activando las esculturas suspendidas mediante movimientos corporales que evocaban procesos de transformación animal y memoria física. Textiles, materia orgánica y desplazamientos escénicos se mezclaron en una acción que convirtió la sala en una especie de laboratorio sensorial.
La artista Dafne Morales destacó precisamente esa dimensión física de la muestra, donde los materiales y el movimiento construyen una relación constante entre cuerpo, territorio y memoria.
El recorrido curatorial se completa con Siqueiros situado, propuesta que pone en diálogo documentos del archivo de David Alfaro Siqueiros con el trabajo de la artista contemporánea Ángela Ferrari. La exposición explora el interés del muralista por la anatomía animal y la fotografía como herramienta de análisis visual y experimentación técnica.
La muestra forma parte de una serie de gabinetes documentales enfocados en acercar al público al acervo fotográfico y hemerográfico del artista, revelando aspectos menos conocidos de sus procesos creativos y de investigación visual.
Con Cuerpo climático, la Sala de Arte Público Siqueiros plantea una revisión del muralismo más allá de la nostalgia histórica. El proyecto propone mirar el archivo como un organismo vivo, capaz de dialogar con crisis ambientales, tensiones territoriales y debates contemporáneos sobre la relación entre arte y esfera pública.
Las exposiciones permanecerán abiertas durante los próximos meses en la Sala de Arte Público Siqueiros, ubicada en Tres Picos 29, en la colonia Polanco, y contarán con visitas acompañadas, actividades paralelas y programas públicos de investigación.

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