Cuando un matrimonio ha sido construido con cuidado y afecto desde el inicio, llega un momento en el que las palabras dejan de ser necesarias. Basta una mirada, un gesto mínimo, la convivencia silenciosa para expresar el amor. Ese es el tipo de relación que solemos asociar con un final feliz. El de una pareja de abuelos que puede pasar la tarde junta, simplemente disfrutando de la presencia del otro. Así es el matrimonio de los dos personajes que protagonizan esta historia. Sus nombres no importan. Por eso los llamaremos ella y él.
Ese día, ella entra a la cocina, enciende la radio en una estación de cumbias y salsas viejitas y comienza a preparar una sopa de papa. Él se sienta a la mesa con el periódico mientras come, a escondidas, unas Sabritas que seguramente el médico ya le prohibió. Comparten la tarde entre el silencio, la lectura y algunas palabras sueltas. Todo mientras esperan a su nieta, que como cada semana llegará a visitarlos.
Ella termina de cortar la papa y la cebolla y las agrega a la olla con caldito de pollo. Él dobla el periódico. Afuera se escucha el paso ocasional de una patrulla y, poco después, suena el timbre. Es su nieta. El ángel al que estaban esperando. La joven ya maneja y llega contando el caos vial que encontró sobre Vértiz. Un embotellamiento tan grande que incluso un hombre abandonó su camioneta para seguir a pie. A partir de ahí, la nieta enlaza una anécdota con otra y llena la cocina de palabras, risas y energía. Su presencia rompe la calma de la pareja octogenaria y los llena de vida, como si se tratara literalmente de la visita de un ángel.
La Visita de un Ángel es la obra de teatro escrita por Vicente Leñero que retrata este encuentro íntimo y cotidiano. A través de una situación aparentemente simple, la obra habla del amor incondicional de los abuelos hacia su nieta y de un matrimonio donde el afecto ha triunfado con los años. Al mismo tiempo, Leñero entreteje problemáticas sociales como el acoso a la mujer, la violencia intrafamiliar y la contaminación, temas que aparecen de forma natural en el torrente de historias que la joven comparte. El silencio inicial se transforma en un remolino de relatos que van de lo tierno y cómico a lo inquietante y picaresco.
A 45 años de su estreno original en el Centro Cultural Universitario, La Visita de un Ángel regresa a los escenarios de la Ciudad de México en el Foro Lucerna, bajo la dirección de Benjamín Cann y Miguel Santa Rita. La puesta en escena apuesta por la sencillez. Una cocina, una mesa y gradas pequeñas que rodean el escenario bastan para que el público se sienta dentro de una casa en la Narvarte o la Del Valle, como un visitante más que observa en silencio.
La obra cuenta con las actuaciones de Juan Carlos Colombo y Silvia Mariscal, quienes con muy pocas líneas logran transmitir, a través de miradas y gestos, el profundo amor que se tienen y el que sienten por su nieta. Jesusa Ochoa Leñero (curiosamente nieta del autor), encargada de dar vida a la joven, merece una mención especial. A pesar de su juventud, aporta una energía vital que sostiene el ritmo de la obra y se convierte en el motor emocional de la historia.
La Visita de un Ángel es una obra que recuerda que el teatro no siempre necesita grandes giros para conmover. A veces basta una cocina, una sopa hirviendo y una conversación que parece trivial para hablar de amor, de memoria y de los vínculos que nos sostienen. Es una invitación a observar lo cotidiano con atención y a reconocer la belleza que habita en los silencios compartidos.
Datos Generales
Lugar: Foro Lucerna – Calle Lucerna #64, Colonia Juárez, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $500 pesos
Funciones: Viernes 20:30 hrs., sábado 19:00 hrs. y domingo 18:00 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 1 de marzo, 2026.
Dramaturgia: Vicente Leñero
Dirección: Benjamín Cann y Miguel Santa Rita
Actuaciones: Juan Carlos Colombo, Silvia Mariscal y Jesusa Ochoa Leñero

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.