Esa mañana, Sylvia Plath le dio de desayunar a sus hijos. Cerró la puerta de su cuarto. Colocó una sábana húmeda en las puertas. Bajó a la cocina. Abrió la llave del gas del horno y metió la cabeza. Se quedó ahí, respirando tranquila, hasta quedarse dormida y morir. Esa mañana, el mundo perdió a una de las poetisas más importantes del siglo. ¿Por qué se suicidó? ¿Qué la llevó a tomar una decisión tan radical?

Assia Wevill era una ferviente admiradora del trabajo de Plath y de su esposo, Ted Hughes, pero sentía que ninguno de los dos poetas estaba logrando la intensidad de su obra anterior. Así que estaba decidida a llevarlos a una crisis que desatara esa intensidad poética que ya no estaban viviendo. Esto no solo la lleva a romper una familia, sino que también la conducirá a un trágico final, mientras pone en evidencia el cinismo del infame Hughes.

Las Agujas Dementes es una obra de teatro inspirada en la novela homónima del escritor mexicano Jorge Volpi, que explora los últimos meses de vida de Sylvia Plath y su relación con Ted Hughes, así como una de las tantas causas que llevaron a la poeta a tomar la decisión de quitarse la vida. Es una obra intensa y dramática, con algunos episodios de respiro, que mantiene a las y los espectadores al borde del asiento, observando cómo Assia y Sylvia bordan una relación enfermiza entre ellas y con sus parejas.

Bajo la dirección de Benjamín Cann, Las Agujas Dementes construye con precisión ese descenso hacia la desesperación. Ted Hughes, por su parte, emerge como una figura ambigua, incluso cínica, funcionando como un hilo conductor que articula el dolor y la tensión entre ambas mujeres. No es un personaje pasivo, sino un detonante constante que, desde su propia complejidad, alimenta el conflicto.

Las actuaciones de Paulina Treviño y Ximena Romo sostienen gran parte de la fuerza emocional de la puesta. Ambas construyen personajes densos, llenos de matices, que transitan entre la admiración, el resentimiento y una suerte de competencia silenciosa que nunca termina de nombrarse, pero que se percibe en cada gesto. El resultado es una tensión que se mantiene viva durante toda la obra, sin caer en estridencias innecesarias.

A nivel escénico, la propuesta apuesta por una economía de elementos que, lejos de empobrecer la experiencia, la potencia. Una mesa, un horno y una pequeña superficie con un tocadiscos y copas bastan para articular el espacio. Sobre ellos, un techo cubierto de bocetos y poemas funciona casi como una extensión de la mente de los personajes: fragmentada, caótica, en constante reconfiguración. La disposición del escenario, rodeado por el público, permite observar la acción desde múltiples ángulos, generando una cercanía que vuelve imposible apartar la mirada.

La iluminación, por su parte, acompaña con sutileza este recorrido emocional. Sin recurrir a excesos, logra construir atmósferas que se vuelven especialmente contundentes hacia el desenlace, cuando la obra alcanza su punto más oscuro.

Las Agujas Dementes no solo revisita la historia de Sylvia Plath, sino que la reinterpreta desde una perspectiva que pone en el centro las relaciones humanas, sus fracturas y sus obsesiones. Es una obra que explora cómo el deseo de trascendencia puede deformarse hasta volverse destructivo y cómo, en ese proceso, la línea entre la vida y la obra termina por desdibujarse. El final, lejos de ofrecer consuelo, deja una sensación incómoda: la de haber sido testigxs de una tragedia que, en realidad, nunca dejó de escribirse.

La puesta en escena no se limita a contar una tragedia, sino que la hace latir frente al espectador y espectadora, incómoda y cercana. Por eso, verla en escena no es lo mismo que leerla o conocer la historia de antemano. Hay algo en esa tensión viva, en esos silencios cargados y miradas que se quiebran, que solo ocurre en el teatro. Si buscas una obra intensa, de esas que te acompañan incluso después de salir de la sala, vale la pena acudir a el Teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque dejarse atrapar por esta historia donde la poesía, el deseo y la destrucción comparten el mismo filo.

Datos Generales
Lugar:   Teatro El Granero (Centro Cultural del Bosque) – Paseo de La Reforma y, P.º Campo Marte S/N, Chapultepec Polanco, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $250 pesos
Funciones: Jueves y viernes 20:00 hrs., sábados 19:00 hrs. y domingos 18:00 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 24 de mayo, 2026.
Dramaturgia: Jorge Volpi
Dirección: Benjamín Cann
Actuaciones: Paulina Treviño, Tizoc Arroyo, Ximena Romo y Misha Arias