La Línea 4 del Metro de la Ciudad de México, que recorre el trayecto entre Martín Carrera y Santa Anita, volvió al centro de la conversación pública tras la denuncia de daños estructurales visibles en su tramo elevado, particularmente en estaciones como Bondojito y Talismán. Aunque el Sistema de Transporte Colectivo (STC) ha descartado riesgos para la operación, trabajadores y representantes sindicales insisten en que los desperfectos llevan al menos un año sin ser atendidos.
Durante un recorrido por el exterior de la estación Bondojito, en la alcaldía Gustavo A. Madero, se pudo observar la separación de trabes o ballenas, una situación que en algunos puntos deja parcialmente expuestas las vías. A esto se suman desplazamientos en columnas, desprendimientos de elementos de concreto y separaciones visibles en el viaducto elevado, señales que han sido documentadas por el Sindicato Mexicano de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo.
Hundimientos y desniveles en varias estaciones
En la estación Talismán, en dirección a Martín Carrera, el problema se manifiesta también al interior. El hundimiento del viaducto es perceptible a simple vista por el desnivel en las canaletas de señalización, lo que refuerza la preocupación sobre el estado general de la infraestructura.
De acuerdo con Homero Zavala, secretario general del sindicato, estas anomalías fueron notificadas desde hace al menos un año a la anterior administración del Metro, sin que se hayan realizado trabajos de fondo. El dirigente advirtió que se requiere una renivelación estructural para garantizar condiciones adecuadas de seguridad para los usuarios.
Reportes técnicos y riesgos señalados por el sindicato
En un oficio dirigido al actual titular del STC, Adrián Ruvalcaba, el sindicato detalla deformaciones en el sistema de vías y desplazamientos de trabes en distintos tramos de la Línea 4. El documento menciona separaciones de varios centímetros entre ballenas, así como la caída de fragmentos de concreto, que incluso ha provocado daños a vehículos que circulan bajo el viaducto.
El reporte también enumera los desniveles detectados en estaciones clave, como Morelos, Talismán, Bondojito, Consulado y Canal del Norte, con variaciones que superan los 20 centímetros en algunos puntos. Estas condiciones, señalan, podrían haberse acentuado tras el sismo del 2 de enero, lo que incrementa la inquietud entre el personal operativo.
La postura oficial del Sistema de Transporte Colectivo
Ante estas denuncias, el STC informó que la separación observada en las trabes forma parte del diseño original del viaducto elevado y aseguró que la situación está plenamente identificada, por lo que no representa un riesgo para la operación del servicio. El organismo añadió que mantiene un monitoreo permanente de los viaductos elevados de la red para verificar su geometría y comportamiento estructural.
Mientras tanto, la Línea 4 continúa ofreciendo servicio a casi 68 mil personas al día, en medio de un debate que vuelve a poner sobre la mesa el estado de la infraestructura del Metro y la necesidad de atender de manera transparente las preocupaciones de trabajadores y usuarios.

Entérate de todo lo que está ocurriendo en temas culturales, gastronómicos y turísticos en la Ciudad de México.
Mantente informadx con todas las noticias que publicamos todos los días.