El boxeo vuelve a encender una rivalidad que parecía archivada en la vitrina de los recuerdos millonarios. Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao se enfrentarán nuevamente el sábado 19 de septiembre de 2026 en una pelea profesional que se transmitirá en vivo a nivel mundial por Netflix. El escenario no es menor. Será el primer combate de boxeo celebrado en Sphere, el recinto futurista de Las Vegas diseñado para experiencias inmersivas a gran escala.

Una revancha que revive la pelea del siglo

El anuncio reabre una de las rivalidades más lucrativas y mediáticas en la historia del deporte. En 2015, Mayweather y Pacquiao protagonizaron la llamada pelea del siglo en el MGM Grand Garden Arena, un evento que rompió récords con 4.6 millones de compras de pago por evento y una taquilla que alcanzó los 72 millones de dólares. La cifra total de ingresos superó los 600 millones a nivel global.

Más de una década después, ambos regresan al ring con cuentas pendientes y una narrativa que mezcla legado, orgullo y espectáculo tecnológico.

El debut del boxeo en Sphere

La elección de Sphere no es un simple detalle logístico. El recinto, conocido por su arquitectura envolvente y pantallas de altísima resolución, promete transformar la experiencia tradicional del boxeo en un evento visual inmersivo. Será la primera vez que una pelea profesional se realice en este espacio, lo que añade un componente histórico adicional a la velada.

La transmisión global a través de Netflix, sin costo adicional para sus suscriptores, marca también un punto de inflexión en la distribución del boxeo de élite. La plataforma ha reforzado su apuesta por el deporte en vivo tras eventos como el combate entre Jake Paul y Mike Tyson, así como la trilogía entre Katie Taylor y Amanda Serrano, y el enfrentamiento entre Saul Alvarez y Terence Crawford.

Legado invicto contra sed de revancha

Mayweather llega con su récord perfecto de 50 victorias sin derrota, mientras que Pacquiao suma 62 triunfos en una de las trayectorias más extensas y celebradas del boxeo contemporáneo. El estadounidense sostiene que el resultado será el mismo que en 2015. El filipino, en cambio, plantea la revancha como la oportunidad de cambiar la historia.

Más allá del marcador final, el combate representa el cruce de dos estilos que marcaron una era. También es el cierre simbólico de un capítulo que definió el negocio del boxeo en la década pasada.

En las próximas semanas se darán a conocer detalles sobre la cartelera completa y la venta de entradas para esta función en Las Vegas, que apunta a convertirse en uno de los eventos deportivos más vistos en streaming.