El mercado editorial mexicano cerró 2025 con señales mixtas pero alentadoras: tras varios meses de desaceleración, las ventas de libros físicos lograron recuperarse hacia el final del año, dejando un balance positivo para buena parte de la industria. Así lo señaló Roberto Banchik, CEO de Penguin Random House Grupo Editorial, durante el tradicional encuentro anual de autores, editores y colaboradores de la editorial realizado en Ciudad de México.

De acuerdo con el balance presentado, el mercado formal de libros impresos en México creció alrededor de 4 % en unidades y 7 % en valor durante 2025, cifras que contrastan con el avance económico nacional, inferior al 1 %. En ese contexto, la editorial reportó un desempeño ligeramente superior al promedio del sector, consolidando un año considerado “atípico” por la desaceleración registrada durante los primeros meses.

No ficción domina el mercado editorial mexicano

Uno de los rasgos más característicos del mercado nacional sigue siendo el peso de la no ficción, que representa cerca de la mitad de los libros vendidos. Los títulos de autoayuda, desarrollo personal, negocios, historia, ensayo e investigación periodística continúan liderando las preferencias de los lectores, aunque su participación ha disminuido ligeramente en los últimos años frente al crecimiento de otros géneros.

En cuanto a formatos, el papel mantiene un dominio abrumador: alrededor del 95 % de las ventas corresponde a libros físicos, mientras que el 5 % restante se divide entre formatos digitales, donde los audiolibros registran mayor crecimiento que los eBooks.

Piratería y libertad editorial entre los principales desafíos

Entre los retos señalados para los próximos años, la piratería editorial ocupa un lugar central. Diversos estudios estiman que hasta la mitad de los ejemplares que circulan en el país podrían ser copias ilegales, tanto impresas como digitales, lo que representa una de las principales amenazas económicas y culturales para la industria del libro.

En el plano legal, la editorial también destacó la resolución favorable en el proceso judicial iniciado contra el Fondo de Cultura Económica, así como el incremento de litigios relacionados con publicaciones de investigación periodística y denuncia social, situaciones que la empresa considera intentos de presión contra la libertad editorial.

La compañía reiteró su postura de defensa de la libertad de publicación, lectura e información, subrayando que la diversidad de voces y perspectivas sigue siendo uno de los pilares de su estrategia editorial.

Inteligencia artificial y diversidad en la agenda editorial

Otro de los temas centrales hacia 2026 será el uso responsable de la inteligencia artificial en procesos editoriales y de promoción. Según la editorial, estas herramientas ya se utilizan para análisis de información y desarrollo creativo en marketing, siempre bajo el principio de que la tecnología debe complementar el trabajo humano y no sustituirlo.

Asimismo, la editorial reafirmó su compromiso con la diversidad, equidad e inclusión, destacando la importancia de publicar obras que representen la pluralidad cultural, social y política de las sociedades contemporáneas.

En un contexto de cambios tecnológicos, desafíos legales y transformaciones en los hábitos de lectura, el balance presentado muestra a una industria editorial que continúa creciendo, aunque obligada a reinventar estrategias frente a la piratería, la digitalización y las nuevas dinámicas del consumo cultural.