El Metro UAM-I es mucho más que una estación de paso en la Línea 8 del Metro de la Ciudad de México. Su nombre y logotipo —el emblema oficial de la Universidad Autónoma Metropolitana— nos indican claramente que se trata del acceso principal al campus Iztapalapa de esta importante institución educativa. Esta estación, ubicada en la colonia Ampliación San Miguel, es una de las más concurridas de la línea gracias a su cercanía con la UAM-I, el plantel más grande y con mayor actividad científica y tecnológica de toda la universidad.

La estación originalmente llevaba el nombre de La Purísima, en referencia a la calle cercana y al mercado homónimo, pero en 1995 fue renombrada como UAM-I para destacar su relación con la universidad. Desde entonces, se ha consolidado como un punto clave no solo para la comunidad estudiantil, sino también para los barrios de Los Ángeles, San Miguel y otras zonas del sur de Iztapalapa.

Un legado del movimiento estudiantil

La UAM-Iztapalapa fue inaugurada el 10 de enero de 1974 como resultado de las reformas educativas posteriores al movimiento de 1968. Bajo la rectoría del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, se concibió como un espacio de formación moderna, libre y con vocación científica. Desde entonces, la universidad se ha expandido a otros campus como Azcapotzalco, Xochimilco y, más recientemente, Lerma y Cuajimalpa, pero el de Iztapalapa sigue siendo el más importante por su tamaño y nivel de producción académica.

Caminar desde la estación hasta el campus es parte del día a día de miles de estudiantes, docentes y trabajadores. El trayecto pasa por el extremo oriental del Barrio San Miguel y el tradicional Mercado de La Purísima, sumando a la experiencia universitaria un contacto directo con la vida cotidiana de Iztapalapa.

Cultura y conectividad

Además de ser un nodo de transporte, el Metro UAM-I también ofrece un cibercentro gratuito, que permite el acceso a internet para quienes esperan su tren. Y como si esto no fuera suficiente, alberga una joya artística: el mural “Vida académica de la UAM”, de la artista Patricia Torres. Esta obra de 150 metros cuadrados, realizada en acrílico, refleja escenas cotidianas del mundo universitario con una paleta limitada de tonos sobrios, sello característico de la muralista mexicana.

En cifras, más de 8.6 millones de personas transitaron por esta estación en 2023, con una media diaria de casi 24 mil usuarios. Esto la coloca como una de las más transitadas de la Línea 8, tan solo detrás de terminales como Constitución de 1917. Y no es casualidad: esta estación conecta a estudiantes con el conocimiento, a vecinos con su comunidad, y a visitantes con una de las universidades más importantes del país.