Romper el techo de cristal no siempre tiene que ver con alcanzar un cargo directivo o una posición de poder. A veces significa algo más profundo: atreverse a cambiar las reglas, cuestionar los límites internos, reescribir la propia historia sin pedir permiso y, sobre todo, tender la mano a otras mujeres para que ninguna tenga que enfrentar sola sus batallas. Ese fue el espíritu que atravesó la presentación del libro Mujeres que rompieron sus techos de cristal, realizada en el Centro Cultural Coyoacanense “Hugo Argüelles”, en la alcaldía Coyoacán.

La obra reúne los testimonios de 15 mujeres provenientes de seis países —México, Colombia, Argentina, Costa Rica, Perú y España— cuyas trayectorias dan forma a un libro-manifiesto sobre resiliencia, sororidad y liderazgo femenino. Más que una colección de historias de éxito, el volumen plantea un mapa emocional y social de los desafíos que enfrentan las mujeres en distintos contextos, desde la infancia hasta los espacios de toma de decisiones.

Un libro internacional para historias que se reconocen

La coordinadora del libro, Vera Moreno, explicó que el proceso de selección fue minucioso y con una apuesta clara por la diversidad cultural. “Quería un libro internacional, con mujeres potentes y valientes, que han escrito su vida sin pedir permiso. Que cualquier lectora encuentre una historia en la que se vea reflejada y piense: si ellas pudieron, yo también”. La respuesta de las lectoras ha sido tal que ya se proyecta una segunda parte del volumen.

Cada capítulo funciona como un espejo donde se cruzan obstáculos externos —discriminación, violencia, estereotipos— con los llamados “techos internos”, esas barreras invisibles hechas de miedo, culpa o síndrome de la impostora que muchas veces son las más difíciles de romper.

Creer en una misma como primer acto de rebeldía

La doctora Patricia Olamendi, referente internacional en derechos humanos y lucha contra la violencia feminicida, compartió uno de los testimonios más conmovedores de la presentación. Desde una infancia marcada por limitaciones económicas hasta su liderazgo en la iniciativa “3 de 3 contra agresores”, su historia subraya un punto clave: muchas veces el primer desafío es lograr que las propias mujeres crean en sí mismas. “No sólo hemos tenido que demostrar a los hombres que podemos; muchas veces hemos tenido que demostrárnoslo entre nosotras”.

En la misma línea, la doctora María Luisa Flores del Valle, líder en educación superior y participación cívica, tituló su aportación El éxito de una es el éxito de todas. Desde su experiencia, habló de lo que significa ser la única mujer en mesas dominadas por hombres y del poder de asumirse capaz sin titubeos. “Te la tienes que creer, sin un segundo de duda. Y si vamos acompañadas de otras mujeres valientes, llegamos más lejos”, afirmó.

Educación, duelo y transformación personal

La educadora y escritora María Mercedes Civarolo, argentina-italiana radicada en Barcelona, centró su reflexión en la educación como base de todo cambio social. En su capítulo Nada regalado, todo conquistado, distingue entre los techos externos y los internos. Para ella, si no se trabajan los miedos y la falta de autoconocimiento, las barreras se acumulan hasta volverse una losa difícil de romper. Su texto concluye con 15 estrategias prácticas para fortalecer la autoestima y la inteligencia emocional.

Desde otro ángulo, la doctora Verónica Palma, especialista en el ámbito universitario y la responsabilidad social, compartió cómo el dolor y el duelo pueden convertirse en motores de transformación. Su historia, titulada ¿Y yo qué voy a hacer con tanto amor?, habla de aprender a decir no, a colocarse al frente y a no dejar los deseos personales en manos ajenas. Su mensaje fue claro: construir comunidades sólidas entre mujeres cambia realidades.

Machismo, lucro y pasión por cambiar las reglas

La médica cirujana y experta en Seguridad Pública Nora Frías recordó que tuvo que presentar su examen de ingreso a medicina a escondidas de su padre, quien esperaba que fuera ama de casa. Años después, se enfrentó al machismo estructural dentro de corporaciones de seguridad, donde aprendió a alzar la voz frente a la violencia y la invisibilización. Escribir su capítulo fue, confesó, un acto doloroso pero profundamente sanador.

Por su parte, la publicista y activista Sylvia Sánchez Alcántara, pionera del marketing dirigido a mujeres y creadora de la comunidad Retos Femeninos, relató una vida de decisiones contracorriente: trabajar a escondidas, romper con estructuras familiares restrictivas y salir de una sociedad de negocios que intentaba limitar su crecimiento. Hoy, su misión es clara: acortar el camino a las mujeres que vienen detrás.

Coyoacán como territorio de igualdad

Durante la bienvenida, Dessiré Navarro, directora general de Derechos Humanos y Grupos Prioritarios de la Alcaldía Coyoacán, recordó que este territorio se asume como la Alcaldía de la Mujer, la Igualdad y la No Discriminación. En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, destacó que Coyoacán fue la primera alcaldía en firmar la Ley 3 de 3 contra la violencia, además de contar con espacios de atención de emergencia 24/7, rutas violetas, talleres de empoderamiento y acompañamiento jurídico y psicológico. “Más de 2 mil mujeres han encontrado contención con una frase sencilla pero poderosa: no estás sola”, subrayó.

Un libro que no sólo habla a mujeres

El cierre estuvo a cargo de Ludivina Herrera, quien definió a las autoras como verdaderas “fieras”: fuertes, resilientes, auténticas y profundamente solidarias. Coincidieron en que Mujeres que rompieron sus techos de cristal es un libro dirigido no sólo a mujeres, sino también a hombres y jóvenes que buscan comprender cómo se construyen las desigualdades y, sobre todo, cómo se pueden desmontar.

Tras sus presentaciones en espacios como la FIL de Guadalajara, el libro llegó a Coyoacán para recordar que cada historia personal tiene un eco colectivo. Porque cuando una mujer rompe su techo de cristal, el aire se vuelve un poco más libre para todas y todos.