La voz de Nina Simone nunca ha sido dócil. Incluso décadas después, sigue encontrando nuevas formas de resonar. Ahora, esa potencia histórica se reconfigura en la pista de baile con Four Women – DESIREE Remix, una reinterpretación que conecta pasado y presente a través de la electrónica contemporánea.

El lanzamiento forma parte del proyecto de Verve Records, que este año celebra tanto su aniversario número 70 como un ciclo dedicado a revisitar el legado de Simone. La iniciativa reúne a distintos productores internacionales que dialogan con su obra desde lenguajes sonoros actuales, abriendo nuevas rutas de escucha para una artista imprescindible.

Publicada originalmente en 1966, Four Women es una de las piezas más incisivas de Simone. A través de cuatro personajes, la canción explora las complejidades de la feminidad negra en plena era de los derechos civiles en Estados Unidos, abordando temas como el racismo, el colorismo y las tensiones de clase. Más que una canción, es un retrato coral que sigue interpelando al presente.

En manos de DESIREE, este material adquiere otra textura. Su remix no busca diluir el mensaje, sino trasladarlo a un territorio donde el cuerpo también escucha. Beats envolventes, capas electrónicas y una sensibilidad ligada al afro-house convierten la pieza en una experiencia que se baila sin perder su carga emocional.

La propia artista ha señalado que su intención fue respetar la esencia del tema mientras lo llevaba a un nuevo espacio: uno donde la música permite moverse, pero también detenerse a sentir cada palabra. Esa dualidad entre ritmo y memoria es el corazón de esta versión.

DESIREE se ha consolidado como una de las figuras emergentes más interesantes de la escena electrónica global. Su trabajo, profundamente conectado con su herencia sudafricana, explora identidad, comunidad y diversidad desde la pista de baile. No es casual que su sonido haya llegado a escenarios como Coachella o plataformas como Boiler Room, donde ha ampliado su alcance internacional.

El remix de Four Women se suma a una serie de lanzamientos que continuarán a lo largo del año, con la participación de productores como Mochakk, Austin Millz y otros nombres de la electrónica contemporánea. Cada uno aportará su propia lectura de la obra de Simone, confirmando que su legado no es una pieza de museo, sino un archivo vivo en constante transformación.

En esta nueva versión, la historia no cambia de voz, pero sí de atmósfera. Y ahí, entre sintetizadores y ecos del pasado, Nina Simone vuelve a decirlo todo.