Ella conoció a su esposo en la fila para tomar un avión de EasyJet en el aeropuerto de Nápoles, Italia. Ella había decidido dejar su época de “putería” (sus palabras, no las mías) y él ya había asentado cabeza. Entre lxs dos hubo química instantánea. Lo que, junto al sexo increíble, les llevó a enamorarse. Ella empezó a trabajar en una casa productora como asistente del asistente creativo, mientras que él ya tenía una “exitosa” compañía de closets para hipsters de la Roma/Condesa.
Se casaron. Tuvieron dos hijos, una niña y un niño. Y, como es normal, la relación empezó a enfriarse poco a poco hasta que no quedó amor. Se divorciaron. Y aquí es donde empieza la historia. Ella, después de algún tiempo de análisis y reflexión, decidió contarnos su historia. Hablarnos de su muy común historia de amor. Una historia que empezó de forma repentina y que poco a poco se fue apagando. Pero… aunque parece ser una historia de amor más, una historia en la que una mujer “ardida” quiere tirarle a su ex, la realidad es que es una historia mucho más oscura de lo que podría parecer en un principio; de hecho, es una historia macabra y siniestra… perturbadora.
Niñas y Niños, un monólogo escrito por Denis Kelly (quien también hizo el libreto de Matilda el Musical), en el que, más allá de retratar una historia sobre la evolución del amor, hace una fuerte crítica a la sociedad y la forma en la que el control, o la búsqueda de este, nos ha llevado a la violencia. Y no solo eso, también critica la forma en la que la sociedad fue forjada por y para los hombres. Todo a través de las situaciones que vive una mujer: como novia, como esposa y como madre. Una mezcla de drama, comedia y ternura con la que todos y, especialmente, todas, podemos llegar a sentirnos identificadas de una u otra manera; a fin de cuentas, todxs hemos vivido una historia de amor.
Esta puesta en escena fue traducida por Paula Zelaya Cervantes, quien logró una adaptación muy cercana a las y los mexicanos, permitiéndonos sentir la historia aún más próxima. Y, de hecho, debo confesar que durante gran parte del tiempo sentí que la obra era cien por ciento mexicana. Además, la obra cuenta con la participación de Itari Marta en la dirección y Roberto Cavazos (de Solovino Producciones) en la producción, dos personas que ya están familiarizadas con el trabajo de Denis Kelly y que, claramente, entienden al dramaturgo, lo que mejora aún más la experiencia.
Niñas y Niños es un monólogo, y yo siempre he pensado que los monólogos son pesados para el público y para quienes los interpretan. Sin embargo, aquí creo que vale la pena resaltar la dirección de Itari Marta y la actuación de Amaya Blas. Por un lado, en cuanto a la forma sencilla en la que se lleva a cabo la obra, usando un rollo de papel kraft que sirve de lienzo para generar personajes y recuerdos, recuerdos que se potencian con un sutil cambio de iluminación; dos grandes aciertos de dirección e iluminación. Por el otro, la actuación de Amaya es muy fluida y divertida, lo que permite mantener la atención del público, a pesar de hablar sin parar durante poco más de una hora y cuarenta minutos.
Y es que lo verdaderamente inquietante de Niñas y Niños no está en lo que cuenta, sino en cómo lo cuenta. La obra avanza casi sin que te des cuenta, como una conversación casual que poco a poco se convierte en algo incómodo, luego perturbador y finalmente imposible de ignorar. Es en ese tránsito donde el texto de Kelly encuentra su mayor fuerza: en hacernos cómplices de una historia que, sin previo aviso, nos coloca frente al espejo.
Al final, unx sale con la sensación de haber escuchado algo demasiado cercano. Como si esa historia no perteneciera del todo al escenario, sino a la realidad misma. Y quizá ahí radica su mayor logro: en recordarnos que las historias más comunes, esas que empiezan con una mirada en un aeropuerto, también pueden esconder las grietas más profundas.
Datos Generales
Lugar: Foro Shakespeare – Zamora #7, Colonia Condesa, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $300 pesos
Funciones: Martes 20:30 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 21 de abril, 2026.
Dramaturgia: Dennis Kelly
Dirección: Itari Marta
Traducción y adaptación: Paula Zelaya Cervantes
Producción: Solovino Producciones
Actuaciones: Amaya Blas

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.