El cineasta mexicano Omar Yñigo cierra 2025 con una racha notable de reconocimientos, estrenos y reestrenos que lo consolidan como una de las voces más activas del cine independiente contemporáneo. Su cortometraje Entre dos sumó un logro importante al recibir el premio a Mejor Guion en el Festival of Cinema NYC, un galardón que llegó tras una curiosa confusión durante la ceremonia oficial en agosto pasado. Días después, la organización rectificó el error y envió al realizador la estatuilla, que él recibió con evidente emoción.

Mientras este reconocimiento internacional se hacía efectivo, Entre dos continúa su ruta por festivales especializados. Esta semana formó parte del L.A. Queer Film Festival, un certamen enfocado en historias LGBTQ+, y el próximo 21 de noviembre competirá dentro del Festival Internacional de Cine de Ensenada, uno de los encuentros cinematográficos más relevantes de Baja California.

El corto, protagonizado por Ricardo Márquez y Miguel Núñez, aborda el perdón como un proceso complejo y profundo. Yñigo explica que se trata de una historia íntima entre dos jóvenes que se reencuentran con un episodio doloroso del pasado. Su intención, señala, no es construir narrativas de héroes y villanos, sino retratar a personas marcadas por sus circunstancias y por una sociedad que también lastima.

Además de su presencia en festivales, 2025 marcó el regreso de Yñigo al escenario teatral con el reestreno de Me llamo Cosmo, monólogo que presentó en Tijuana y posteriormente en la Ciudad de México, diez años después de su primera temporada. El proyecto forma parte de las actividades de Escena Total, compañía con la que también coordinó el segundo Encuentro de Cineastas Independientes de Tijuana, celebrado en la Cineteca del CECUT.

El director, guionista y actor también trabaja en la postproducción de dos largometrajes —uno por encargo y otro personal— aunque prefiere mantener los detalles en reserva. “Lo único que puedo decir es que me mantengo ocupado”, comenta entre risas.

Con premios, funciones teatrales y nuevos proyectos en puerta, 2025 se convierte para Omar Yñigo en un año de consolidación creativa que refleja su compromiso con el cine independiente y las narrativas que buscan sanar desde la pantalla.