El jazz y los ritmos afrocubanos se encontrarán esta semana en uno de los espacios culturales al aire libre más activos de la Ciudad de México. El pianista y compositor cubano Osmany Paredes llegará al ciclo Jazz INBAL junto a su cuarteto para ofrecer un concierto gratuito que celebrará la herencia africana a través de la improvisación, la percusión y las sonoridades del Caribe.

La presentación se realizará el jueves 21 de mayo a las 19 horas en el Pabellón Escénico del Jardín Escénico, recinto ubicado entre Paseo de la Reforma y Campo Marte, en Polanco. El concierto forma parte de las actividades del Mes de la Herencia Africana, una conmemoración dedicada a reconocer la influencia cultural y artística de las comunidades africanas y afrodescendientes.

Desde Nueva York, ciudad donde reside desde hace casi dos décadas, Osmany Paredes ha construido una trayectoria marcada por la mezcla entre jazz contemporáneo, música afrocubana y ritmos tradicionales latinoamericanos. Su propuesta combina virtuosismo pianístico, improvisación y una fuerte raíz rítmica que conecta con la tradición del son, el cha cha chá y la percusión caribeña.

El repertorio incluirá composiciones originales como Cha 3 AM, New contradanza, Tumbaíto pa’ ti y Cuadras, además de piezas emblemáticas como Tres palabras de Osvaldo Farrés, Pensativa de Clare Fischer y El cumbanchero de Rafael Hernández.

Fundado a inicios de los años dos mil, el Osmany Paredes Jazz Quartet está integrado por Yubel Téllez en el contrabajo, Rubén Perea en la batería y Johnny Molina en las percusiones, músicos que acompañan al pianista en una exploración sonora donde el jazz dialoga constantemente con la tradición afrolatina.

La historia musical de Paredes comenzó en Cuba, donde estudió en la Escuela Nacional de Artes de La Habana y colaboró con figuras como Bobby Carcassés y la Orquesta América. En 1992 llegó a México junto a la Orquesta de Enrique Jorrín, creador del cha cha chá, y posteriormente continuó su formación jazzística en Estados Unidos hasta establecerse en Nueva York.

A lo largo de su carrera ha participado en festivales y escenarios de América, Europa, Asia y África, consolidando una propuesta musical que convierte la improvisación en un puente entre distintas tradiciones culturales.

El concierto en el Jardín Escénico promete una noche donde el jazz se mezcla con el pulso festivo de la música afrocubana, en un recorrido sonoro que celebra la memoria, la identidad y la capacidad de la música para cruzar fronteras. La entrada será libre, aunque el acceso estará sujeto al cupo disponible.