Al norte de la colonia Del Valle, entre el tráfico y la vida acelerada de la ciudad, se encuentra un espacio que ofrece respiro, convivencia y actividades al aire libre: el Parque María Enriqueta Camarillo. Más grande de lo que parece a simple vista, este pulmón verde se extiende por más de 8 000 m² y es uno de los parques más concurridos de la Alcaldía Benito Juárez por su cercanía a tiendas, oficinas y zonas residenciales.
Un homenaje con historia
El parque debe su nombre a María Enriqueta Camarillo y Roa de Pereyra (1872-1968), poeta, novelista, cuentista y traductora veracruzana que alcanzó fama internacional durante el siglo XX gracias a obras como Rosas de la infancia y Primeras letras. Su legado en la literatura infantil y juvenil la convirtió en una figura muy respetada, y su nombre fue elegido para este espacio público que hoy da vida a un rincón de la Del Valle.
Dentro del parque, además, se encuentra un monumento al poeta y político venezolano Andrés Eloy Blanco, quien vivió parte de su vida en México y es recordado también por su contribución a la democracia en Venezuela.
Un parque con múltiples actividades
Más allá de ser un área verde en medio de la mancha urbana, el Parque María Enriqueta Camarillo es un lugar pensado para el movimiento y la convivencia. Sus cerca de 5 000 m² de áreas plantadas, pistas y zonas de uso público incluyen:
- Una pista de atletismo ideal para correr o caminar en familia.
- Una zona infantil con juegos para niños pequeños.
- Una cancha multiusos donde se puede practicar baloncesto o fútbol rápido.
- Un gimnasio al aire libre para ejercicio funcional.
- Una pista para perros que lo convierte también en un punto de encuentro para dueños de mascotas.
Estas instalaciones hacen del parque un destino muy versátil: desde quienes buscan un lugar tranquilo para leer o conversar hasta quienes desean activarse físicamente sin salir de su barrio.
Reinauguración y cuidado comunitario
El parque fue reinaugurado en 2011, con áreas verdes, juegos infantiles y un circuito mejorado para correr, tras una inversión enfocada en revitalizar el espacio para todas las edades. Desde entonces, la comunidad ha visto cómo el parque se mantiene como un punto activo de la vida cotidiana, donde convivir al aire libre es sencillo gracias a su diseño funcional y su ubicación estratégica.
Un parque que une naturaleza y ciudad
En un entorno urbano de alta densidad, el Parque María Enriqueta Camarillo es mucho más que un espacio verde. Es un punto de encuentro para familias, deportistas, caminantes y amantes de las actividades al aire libre. Su nombre honra la memoria de una de las escritoras mexicanas más destacadas de su tiempo, y su uso actual demuestra cómo la planificación de espacios públicos puede enriquecer la vida de los barrios y fortalecer el tejido social de la ciudad.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.