En las primeras horas de diciembre, quienes llegaron al embarcadero de Cuemanco se encontraron con una escena que parecía salida de un videojuego: una trajinera tradicional navegando entre enormes tentáculos que emergen del agua. No se trataba de una película ni de un montaje digital, sino de una intervención real creada por PlayStation México como parte de la campaña global Esto pasa en PS5, con la que se celebra el quinto aniversario de la consola.

La acción convierte a Xochimilco, uno de los espacios culturales más emblemáticos de la Ciudad de México, en escenario de una experiencia que borra las fronteras entre el mundo real y el imaginario del gaming. La trajinera intervenida no solo sorprende a turistas y habitantes de la zona, también funciona como un recordatorio visual de esos momentos impredecibles que definen la experiencia de jugar en PlayStation 5: lo extraordinario puede aparecer cuando menos se espera.

La campaña Esto pasa en PS5 se inspira en las reacciones auténticas de los jugadores frente a situaciones inesperadas dentro de los videojuegos. A nivel global se articula a partir de tres relatos: El salto más grande de la historia, La captura inesperada y Problemas cotidianos en vehículos extraordinarios. En México, fue precisamente la idea de “la captura inesperada” la que cobró vida al intervenir uno de los símbolos culturales más reconocibles del país.

El diálogo entre tradición e imaginación es uno de los aciertos de esta instalación. La trajinera, ligada históricamente a la vida comunitaria, al turismo y a las celebraciones populares, se convierte aquí en un objeto fantástico rodeado por tentáculos gigantes que parecen anunciar la presencia de una criatura desconocida bajo el agua. El resultado es una imagen que sorprende, inquieta y atrae miradas, pero que al mismo tiempo conecta con el asombro que caracteriza a los universos narrativos del gaming contemporáneo.

A cinco años del lanzamiento de PS5, PlayStation busca rendir homenaje a esas experiencias que trascienden la pantalla: las sorpresas, las risas, las derrotas inesperadas y las victorias memorables que los jugadores viven a diario. Esta intervención en Xochimilco no es solo una estrategia visual de aniversario, también es una forma de insertar la cultura gamer dentro del espacio público, dialogando con la ciudad, sus tradiciones y sus imaginarios.

La instalación podrá visitarse del 3 al 13 de diciembre en el embarcadero de Cuemanco, convirtiendo a este punto del sur de la capital en una parada obligada para fans del gaming, amantes de las intervenciones urbanas y curiosos que buscan experiencias fuera de lo común. La acción confirma cómo el entretenimiento digital ya no vive solo en consolas y pantallas, sino que se expande hacia la calle, el paisaje y la vida cotidiana.