En pleno corazón del Barrio de La Merced, entre las calles de Mesones y Misioneros, se encuentra uno de los espacios más simbólicos de la Ciudad de México: la Plaza Juan José Baz, mejor conocida como La Aguilita. Este pequeño rincón urbano está cargado de historia y leyendas, y para muchxs es el lugar exacto donde los mexicas vieron la famosa águila devorando una serpiente sobre un nopal, la señal divina que les indicó fundar Tenochtitlán en 1325.
Aunque lxs investigadorxs debaten si este avistamiento ocurrió exactamente en ese punto o unos metros más al sur, La Aguilita conserva un fuerte valor simbólico como uno de los sitios fundacionales más importantes de la ciudad. De hecho, una fuente al centro de la plaza sostiene una columna rematada con la figura del águila con la serpiente, emblema nacional de México.
Un espacio con memoria histórica y comercial
La plaza no solo es conocida por su historia prehispánica, también ha sido testigo del crecimiento del barrio de La Merced como zona comercial. Por años, este espacio fue utilizado como estacionamiento informal para casas y camiones de carga de los comerciantes, hasta que fue remodelado en 2009 para recuperar su carácter público.
El nombre oficial del sitio, Plaza Juan José Baz, honra a un político liberal del siglo XIX que luchó por las Leyes de Reforma y por la desamortización de los bienes eclesiásticos. Fue gobernador del Distrito Federal en varias ocasiones y una figura clave en la consolidación del estado laico en México.
Arte, símbolos y tradición
Uno de los elementos más llamativos de la plaza es su decoración con azulejos de Talavera poblana, que muestran los 42 escudos nacionales que ha tenido México a lo largo de su historia. Cada uno refleja una etapa distinta en la evolución del país, y verlos reunidos aquí es como repasar visualmente casi 200 años de identidad nacional.
También destaca la placa antigua que indica “Puente de Curtidores”, recordando que esta zona fue, en tiempos virreinales, uno de los principales centros para el curtido de pieles en la capital.
Justo frente a la plaza se ubican sitios emblemáticos como el tradicional Café Bagdad y la Casa Talavera, un centro cultural que ha impulsado proyectos de recuperación del patrimonio barrial. Fue gracias a esta institución que se colocaron réplicas de la fuente fundacional en este sitio y en el callejón Leandro Valle, cerca de la Plaza Santo Domingo, para honrar esa historia compartida.
Un rincón vivo del Centro Histórico
Hoy, La Aguilita es un espacio que ha recuperado su valor como punto de encuentro para vecinxs, estudiantes, visitantes y comerciantes. Con áreas verdes, jardineras, mejor iluminación y un ambiente más seguro, la plaza se ha convertido en un lugar ideal para sentarse un rato, reflexionar sobre el pasado o simplemente disfrutar del ir y venir de la ciudad.
Quien camina por el Centro Histórico y llega hasta La Merced, encuentra en esta plaza mucho más que un espacio abierto: encuentra un símbolo de origen, resistencia y transformación. Y tú, ¿ya conoces el lugar donde, según la leyenda, nació México?

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.