La artesanía en México no solo se observa, se vive, se transmite y se defiende. En el marco del Día de la Artesana y el Artesano 2026, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México presentó una política integral que busca fortalecer uno de los pilares más profundos de la identidad cultural del país: el trabajo artesanal.
La iniciativa, encabezada por Claudia Curiel de Icaza, articula acciones que abarcan desde la protección de saberes colectivos hasta la ampliación de oportunidades económicas para comunidades creadoras en todo el territorio nacional.
La artesanía como motor cultural y económico
Más allá de su valor simbólico, la artesanía representa un sector vivo dentro de la economía cultural. De acuerdo con datos presentados durante el anuncio, esta actividad genera cerca de 159 mil millones de pesos, lo que equivale al 0.51% del PIB, además de aportar aproximadamente 432 mil empleos remunerados.
Este panorama refuerza la idea de que el arte popular no es un vestigio del pasado, sino un sistema contemporáneo que articula identidad, trabajo y comunidad en constante evolución.
Original y Fonart como ejes de transformación artesanal
Uno de los pilares de esta estrategia es el programa Original, enfocado en la defensa de los derechos colectivos y la protección contra el plagio. A través de este proyecto, se impulsan laboratorios de innovación, capacitación en territorio y espacios de acompañamiento para fortalecer la creación sin perder la raíz cultural.
Por su parte, el Fonart se consolida como un motor clave en la comercialización del sector, con apoyos directos, crecimiento en ventas y expansión de puntos de venta durante 2026.
Feria artesanal en Los Pinos como punto de encuentro
Uno de los momentos más visibles de esta política será la feria artesanal que se llevará a cabo del 20 al 22 de marzo de 2026 en el Complejo Cultural Los Pinos, donde participarán más de 100 exponentes provenientes de las 32 entidades del país.
El evento reunirá diversas ramas del arte popular como textiles, alfarería, madera, cerámica y joyería, además de actividades gastronómicas y talleres enfocados en nuevas generaciones. Esta feria no solo exhibe piezas, sino que abre un espacio de diálogo directo entre creadoras, creadores y público.
Talleres, gastronomía y transmisión de saberes
Como parte de la programación, se impartirán talleres de técnicas tradicionales provenientes de estados como Tabasco, Guerrero y Veracruz, así como experiencias gastronómicas en las Cocinas de Humo de Cencalli.
Estas actividades refuerzan la idea de que la artesanía no es únicamente un objeto, sino un proceso vivo que se transmite a través de la práctica, la memoria y la comunidad.
Voces artesanas y el valor de la identidad
Durante la presentación también participaron maestras artesanas como Adriana Ramón y Elena Bautista Pérez, quienes compartieron la importancia de preservar técnicas, aprender desde la experiencia y sostener la tradición frente a los desafíos contemporáneos.
Sus testimonios reflejan una realidad donde la artesanía es tanto una forma de vida como una resistencia cultural que mantiene viva la historia de los pueblos.
Una política que mira al futuro desde la tradición
Con más de 30 mil tipos de artesanías registradas en el país, la estrategia impulsada por la Secretaría de Cultura busca consolidar al sector como un eje fundamental del desarrollo cultural y social.
Encuentros nacionales, convocatorias, capacitación y espacios de comercialización forman parte de una agenda que reconoce a las comunidades artesanas como portadoras de conocimiento, creatividad y memoria colectiva.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.