Las portadas florales que cada año transforman los paisajes rituales de Atlalilco y Axomulco, en Iztapalapa, recibirán oficialmente la Declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México. Este anuncio reconoce más de dos siglos de una tradición comunitaria que combina simbolismos prehispánicos, devoción guadalupana y un complejo trabajo artesanal transmitido de generación en generación.

La ceremonia se realizó en la Catedral del Santo Señor del Sepulcro, donde autoridades culturales y representantes de las 14 sociedades florales involucradas celebraron la aprobación unánime del Comité Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural. Además del decreto, que será publicado en la Gaceta Oficial en los próximos días, iniciará la elaboración de un Plan de Salvaguarda para garantizar la preservación de esta práctica, tanto en sus técnicas como en su organización comunitaria.

Las portadas florales están ligadas a la Peregrinación a la Basílica de Guadalupe, cuya historia se remonta a 1792, y destacan por su monumentalidad: estructuras que alcanzan entre 15 y 17 metros de ancho, elaboradas con miles de flores, follaje, ramas nativas y materiales recolectados colectivamente durante semanas. Su creación sostiene redes comunitarias, refleja la identidad de los medios pueblos y conecta a las nuevas generaciones con un ritual que es, a la vez, religioso, histórico y profundamente simbólico.

Durante el acto se entregaron reconocimientos a las sociedades florales que mantienen viva esta tradición, entre ellas la Sociedad de la Portada de Flor Natural de Santa Bárbara, la Sociedad Florera del Barrio de San Ignacio, la Sociedad del Señor de la Cuevita Portada Atlalilco-Axomulco y la Sociedad Florera del Pueblo de Axomulco, entre otras. Autoridades locales destacaron que esta declaratoria significa un acto de justicia cultural que reconoce la labor, creatividad y organización social detrás de un elemento identitario fundamental para Iztapalapa y para la ciudad.

Con su próxima inscripción en el Catálogo y Plataforma Digital del Patrimonio de la Ciudad de México, las portadas florales se integran al acervo cultural protegido de la capital, asegurando que esta expresión continúe viva y respetada para las futuras generaciones.