La venta de boletos para los conciertos de BTS en México no solo encendió la euforia del fandom, también activó los reflectores regulatorios. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) inició un procedimiento por infracción a la ley contra Ticketmaster, que podría derivar en una multa superior a los cinco millones de pesos, en medio de una discusión más amplia sobre la transparencia y equidad en la industria de los espectáculos en vivo.

Durante su participación en la Mañanera del Pueblo, el titular de Profeco, Iván Escalante, detalló que el procedimiento fue notificado a la boletera el pasado 28 de enero. A partir de esa fecha, la empresa cuenta con 10 días hábiles, que vencen el 12 de febrero, para presentar pruebas y manifestar lo que a su derecho convenga.

El caso se da tras una ola de quejas por presuntas irregularidades durante la preventa y venta general de boletos, en un contexto de demanda histórica. De acuerdo con datos de la propia Ticketmaster, más de 2.1 millones de personas intentaron adquirir entradas para las tres fechas anunciadas en la Ciudad de México, frente a una disponibilidad de 136 mil 400 boletos, lo que dejó fuera a cerca del 94 por ciento de los interesados.

Además del procedimiento contra Ticketmaster, Profeco informó que envió exhortos electrónicos a plataformas de reventa internacionales, entre ellas Viagogo, StubHub y Helloticket, con sedes en Suiza, Estados Unidos y España. El llamado es claro: ajustarse a la legislación mexicana y evitar prácticas que perjudiquen a las personas consumidoras. De no haber respuesta, la dependencia advirtió que podría iniciar acciones legales, procedimientos administrativos e incluso restricciones para operar en México.

El caso BTS también abrió la puerta a una revisión más amplia del sector. Profeco anunció que trabaja en nuevos lineamientos para regular la publicidad, la información y la venta de boletos para conciertos, festivales y espectáculos masivos. Estas reglas se elaboran en coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y se prevé que sean publicadas en el Diario Oficial de la Federación en las próximas semanas.

Más allá del conflicto legal, el fenómeno BTS revela la magnitud económica y cultural del grupo. Según estimaciones de Billboard, su gira mundial podría generar una derrama cercana a mil millones de dólares, considerando venta de boletos, mercancía, licencias, álbumes y transmisiones. Un impacto que confirma por qué sus conciertos se han convertido en uno de los eventos musicales más codiciados del año.

En este escenario, la intervención de Profeco busca sentar un precedente en la relación entre promotores, plataformas digitales y audiencias, en un momento en el que la música en vivo no solo convoca multitudes, sino también debates urgentes sobre derechos del consumidor y acceso justo a la cultura.