Hay películas que se ven. Otras, en cambio, se sienten como un pulso incómodo detrás de la nuca. Psicópata El asesino del conejo blanco apuesta por lo segundo y lleva su propuesta un paso más allá al transformar la sala de cine en un juego psicológico donde el espectador deja de ser pasivo.
Con motivo de su estreno, Cinépolis Distribución ha preparado una serie de funciones especiales en Cinépolis Forum Buenavista que incorporan una dinámica inmersiva inspirada en la narrativa del filme.
Cuando la película no termina con los créditos
La experiencia, titulada “La Trampa”, se activa justo al finalizar la proyección. En ese momento, la sala se convierte en un tablero de pistas donde los asistentes deben descifrar códigos ocultos para “salir”.
Elementos aparentemente inofensivos como conejos de papel, mensajes intervenidos y señales alteradas se transforman en piezas clave dentro de un rompecabezas contrarreloj. La tensión no desaparece con la última escena; se queda flotando en el aire, exigiendo atención y nervios firmes.
Un juego mental inspirado en el terror psicológico
La propuesta toma como punto de partida la mente del asesino que habita en Psicópata El asesino del conejo blanco, trasladando su lógica perturbadora al espacio físico de la sala. Aquí no hay sustos fáciles, sino una construcción de inquietud que se filtra en cada detalle.
El tiempo limitado añade una capa extra de presión. Los participantes tienen apenas unos minutos para resolver el enigma antes de que el reloj los alcance, convirtiendo la experiencia en un ejercicio de observación, intuición y trabajo colectivo.
El cine como territorio expandido
Este tipo de activaciones reflejan una tendencia creciente donde la exhibición cinematográfica busca romper sus propios márgenes. Más que ver una historia, se trata de habitarla, de cruzar la pantalla y entrar en sus reglas.
Con esta iniciativa, Cinépolis Distribución propone una forma distinta de acercarse al género: una donde el miedo no solo se observa, sino que se juega.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.