El Museo de Arte Moderno (MAM) abrirá al público, del 11 de febrero al 25 de abril de 2026, la exposición Jardín inconcluso, del artista mexicano-canadiense Rafael Lozano-Hemmer, un proyecto que combina arte, tecnología y participación colectiva mediante nueve instalaciones interactivas de gran escala diseñadas para activarse con la presencia de los visitantes.
La muestra, que marca el regreso del artista a un recinto mexicano después de una década, propone un recorrido nocturno por la Sala Gamboa, el redondel y el Jardín Escultórico del museo, donde las obras responden en tiempo real al movimiento, la voz, el pulso cardíaco o el calor corporal del público. De esta manera, cada visita genera una experiencia distinta, en la que los asistentes se convierten en parte activa de la creación artística.
Entre las piezas destacan un faro sensible a la radiación cósmica, una calzada sonora construida con registros del acervo de la Fonoteca Nacional y un paisaje lumínico que se modifica con los latidos del corazón de quienes participan. También se presenta Thermal Drift (Deriva térmica), instalación que visualiza la dispersión del calor corporal mediante cámaras térmicas, y Atmosfonía, una intervención sonora compuesta por miles de altavoces que se activan de acuerdo con la trayectoria de cada visitante, generando composiciones auditivas únicas según el desplazamiento dentro del espacio.
El proyecto, desarrollado en colaboración entre equipos de México y Québec, refuerza la vocación experimental del MAM al integrar lenguajes tecnológicos y experiencias sensoriales en el espacio museístico, además de explorar fenómenos físicos invisibles —como corrientes térmicas, ondas sonoras o datos biométricos— que se convierten en materia estética y colectiva.
La exposición está diseñada especialmente para recorrerse de noche, con horarios de miércoles y jueves de 19:00 a 23:00 horas, y viernes y sábados de 19:00 a 24:00 horas. El acceso será mediante boletos con horario asignado cada 15 minutos, disponibles en taquilla del museo y en plataformas digitales.
Con Jardín inconcluso, Lozano-Hemmer plantea un museo que no se limita a exhibir obras terminadas, sino que se activa con la interacción del público, convirtiendo la tecnología en un lenguaje sensible que conecta memoria, espacio y experiencia compartida.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.