El crecimiento del downhill urbano en México suma un nuevo capítulo tras la primera edición de Red Bull Del Cerro al Barrio, un campamento de alto rendimiento que reunió a algunos de los riders más destacados del país y que convirtió a Valle de Bravo en el punto de encuentro para la preparación rumbo a competencias internacionales del circuito de descenso extremo organizado por Red Bull.

Durante cuatro días de entrenamiento intensivo, los participantes enfrentaron pruebas técnicas en pistas especializadas y recorridos urbanos diseñados para simular condiciones reales de competencia. El programa combinó sesiones en el circuito No Ordinary Trails Track con descensos dentro del centro de la ciudad, donde los riders trabajaron velocidad, control y adaptación a superficies complejas propias del downhill urbano.

El bootcamp fue dirigido por el atleta profesional Tomáš Slavík, una de las figuras más influyentes del descenso urbano internacional, acompañado por el productor deportivo Javier “Fósforo” García Gómez, responsables tanto del diseño técnico de las pruebas como de la evaluación final de los competidores. El sistema de puntuación consideró habilidades técnicas individuales, descensos urbanos cronometrados, pruebas de velocidad en pendientes de alta inclinación y simulaciones de obstáculos inspirados en circuitos internacionales.

Tras la evaluación general, los resultados definieron a los representantes mexicanos que competirán en el circuito mundial. Joshua “Toti” Hernández Hope obtuvo el primer lugar y representará al país en el Red Bull Valparaíso Cerro Abajo, una de las competencias más exigentes del calendario internacional. El segundo puesto fue para Kaito Miguel Roldán Fragoso, quien participará en el Red Bull Génova Cerro Abajo, mientras que Jesús Francisco Solaiza Ocaña finalizó en la tercera posición del campamento.

Más allá de los resultados competitivos, la iniciativa marca un paso importante en la profesionalización del downhill urbano en México al establecer un modelo de entrenamiento alineado con los estándares del circuito internacional. El proyecto funciona como una plataforma de formación técnica, detección de talento y proyección global, conectando a una nueva generación de riders mexicanos con escenarios de competencia de alto nivel y fortaleciendo la presencia del país dentro del panorama mundial del mountain bike extremo.