El Museo Nacional de las Culturas del Mundo (MNCM) concluyó la primera etapa de restauración de las fachadas de la histórica Antigua Casa de Moneda, edificio emblemático del Centro Histórico de la Ciudad de México cuya arquitectura colonial vuelve a lucir renovada tras una intervención integral supervisada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los trabajos, realizados entre septiembre y diciembre de 2025, abarcaron más de 1,000 metros cuadrados de superficie en elementos de cantera, tezontle, herrería y carpintería histórica. Cerca de 30 especialistas, incluidos arquitectos restauradores y maestros artesanos, participaron en la rehabilitación de la portada principal que da a la calle Moneda y de la fachada interior norte del recinto.

La intervención forma parte del plan maestro de conservación arquitectónica del museo, impulsado desde hace casi dos décadas, y contó con una inversión aproximada de 4.5 millones de pesos destinada a preservar uno de los edificios más representativos del siglo XVIII en la capital mexicana.

Entre las acciones realizadas destacan la limpieza especializada de piedra, el reemplazo de 50 piezas de cantera dañadas con material del mismo tipo tallado siguiendo los diseños originales, así como la estabilización de superficies afectadas por sales y contaminación ambiental. También se restauraron barandales forjados a mano, se eliminaron procesos de oxidación y se aplicaron capas de protección para garantizar su conservación a largo plazo.

El medallón de bronce con el Escudo Nacional, que remata la fachada principal, fue atendido por especialistas del Seminario Taller de Restauración de Metales de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH, consolidando el carácter multidisciplinario de la intervención.

Gracias a estos trabajos, elementos arquitectónicos como el balcón central, los marcos de ventanas y el reloj solar ubicado en la parte superior del edificio recuperan visibilidad y legibilidad histórica, reforzando el valor patrimonial de un inmueble inaugurado en 1734 y diseñado por algunos de los principales arquitectos novohispanos.

La restauración marca el cierre de la primera etapa de conservación mayor del museo en el marco de su 60 aniversario, y abre el camino a nuevas acciones de mantenimiento que permitirán preservar este recinto histórico para futuras generaciones.