Cada 10 de mayo, los restaurantes de la Ciudad de México se transforman en escenarios donde las sobremesas duran más, los brindis aparecen desde el mediodía y las familias convierten la comida en el verdadero centro de la celebración. Lejos de limitarse a una cena tradicional, el Día de las Madres se ha expandido hacia desayunos largos, brunches y comidas que mezclan gastronomía, convivencia y ritual familiar.

Datos recientes de OpenTable muestran que el 52% de las reservaciones del año pasado se concentraron entre las 16:00 y las 21:00 horas, aunque el brunch y las comidas tempranas también ganaron terreno al reunir el 35% de las reservas. La tendencia confirma algo que ya se percibe en la ciudad: festejar a mamá se ha convertido en una experiencia gastronómica que ocupa prácticamente todo el día.

La plataforma también reveló otro detalle que define esta fecha. Cerca del 30% de las reservaciones se hicieron en las últimas 24 horas, convirtiendo al Día de las Madres en una de las jornadas más intensas para restaurantes y cocinas capitalinas. Entre quienes todavía buscan plan, hay propuestas que apuestan tanto por la tradición mexicana como por reinterpretaciones contemporáneas de la cocina del mar.

Una de ellas es TESTAL, espacio que ha construido su identidad alrededor de la llamada Cocina Mexicana de Origen. Ahí, los desayunos y comidas funcionan como un recorrido por distintos sabores regionales del país. Las chalupas poblanas con carne deshebrada, las tortas ahogadas estilo Jalisco y los tlacoyos rellenos de chicharrón prensado forman parte de una carta que privilegia recetas profundamente ligadas a la memoria familiar y la cocina tradicional.

Los postres también juegan un papel importante en la experiencia. El pastel de tres leches con horchata o el gaznate relleno de crema de chongos y frambuesas buscan prolongar esa sobremesa que suele convertirse en el momento más importante del festejo.

Para quienes prefieren una celebración con sabores más frescos y una atmósfera relajada, TESTAL Cocina de Mar propone una carta inspirada en las costas mexicanas. Bajo la dirección del chef Axel Valdivieso, el restaurante combina ingredientes marinos con técnicas tradicionales del país en platillos que mezclan lo popular con lo contemporáneo.

Entre las opciones destacan los tacos dorados de marlín con camarón, los sopes de pulpo con chicharrón prensado y una tlayuda coronada con cecina y pulpo a las brasas. Incluso propuestas menos convencionales, como la hamburguesa de wagyu con camarones al mojo de ajo, aparecen como parte de una tendencia que busca reinterpretar la cocina mexicana desde formatos más híbridos.

El cierre dulce también se convierte en espectáculo. El volcán de queso manchego con reducción de Jerez y el Baked Alaska flameado en mesa funcionan como una especie de acto final para una celebración donde la experiencia importa tanto como el menú.

En una ciudad donde la comida suele marcar los recuerdos familiares, el Día de las Madres confirma que los restaurantes ya no son únicamente lugares para comer, sino espacios donde la conversación, la música y la sobremesa terminan construyendo parte de la memoria colectiva de cada celebración.