El sonido también puede contar la historia de un país. En 2025, el compositor Rodrigo Castillo Filomarino celebra un cuarto de siglo de trayectoria con una producción fonográfica que recorre su trabajo para el teatro y la danza desde 2002 hasta 2024. Más que un disco conmemorativo, se trata de una antología sonora que documenta 25 años de creación escénica en México, respaldada por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales de la Secretaría de Cultura.

La presentación oficial del proyecto se llevará a cabo el 24 de octubre a las 19:00 horas en el Pabellón Jardín Escénico, con entrada libre. El encuentro contará con la participación de artistas y colaboradores que han acompañado a Castillo a lo largo de su carrera —entre ellos Mónica Aguilar, Héctor Ocampo, Laura Ramírez, Noemí Nicolau, Norma Angélica Vargas, Gark Sepher, Miguel Ángel Angulo, Óscar González, Edgar Sierra y Edgar Bennet— y será moderado por Luis Mario Moncada, Leticia Alvarado y Luis Alcocer.


Un archivo vivo de la música para teatro y danza

Seleccionar las piezas que conforman esta antología no fue tarea sencilla. De entre más de 700 pistas y un centenar de obras para teatro, danza y proyectos audiovisuales, el compositor realizó una curaduría minuciosa que refleja su evolución artística y su diálogo constante con la escena mexicana.

Desde sus primeras colaboraciones con la Compañía Nacional de Teatro en 1999 hasta sus trabajos más recientes, la antología revela un recorrido lleno de búsquedas estéticas, aciertos y aprendizajes. La grabación —realizada con músicos profesionales y cuidada producción de estudio— busca dignificar la música escénica, un terreno históricamente relegado frente a otras áreas de la producción teatral.

“Esta selección es un espejo del paso del tiempo, de la sociedad, del teatro, de la danza y también de mi propio ser”, explica Castillo Filomarino.


Música abierta para todos

Uno de los pilares de este proyecto es el acceso libre y universal. Las partituras digitales y grabaciones completas estarán disponibles de forma gratuita en SoundCloud, así como en plataformas como Spotify y Apple Music. Además, el material será difundido por Radio UNAM, Radio Educación y Opus 94, fortaleciendo su alcance dentro de la radio cultural mexicana.

El objetivo no es solo preservar la obra de un compositor, sino fortalecer la memoria sonora de las artes escénicas. La disponibilidad pública del material busca que coreógrafos, directores, estudiantes e investigadores puedan usarlo, estudiarlo y mantener viva una tradición musical que ha acompañado al teatro y la danza por generaciones.


Continuar una historia

El proyecto dialoga con antecedentes como la antología de Rodolfo Sánchez Alvarado sobre la obra de Luis Rivero (1974–1998), y extiende esa labor documental al siglo XXI. De esta forma, la producción de Rodrigo Castillo Filomarino se convierte en un material de referencia para la pedagogía, la investigación y la creación artística contemporánea.

A lo largo de su carrera, el compositor ha colaborado con algunas de las compañías, directores y coreógrafos más representativos del país. Su trabajo se inscribe en una línea que comparte con figuras como Alicia Urreta, Federico Ibarra, Leonardo Velázquez, Marcela Rodríguez y Luis Rivero, nombres que han construido el patrimonio musical escénico de México.


Un homenaje al tiempo, al arte y al sonido

Más que una retrospectiva, esta antología es un gesto hacia el futuro: un intento por reconocer la música escénica como un arte autónomo dentro del teatro y la danza. Con esta producción, Rodrigo Castillo Filomarino celebra 25 años de creatividad constante, pero también abre una invitación a escuchar —y redescubrir— el papel del sonido en la memoria cultural del país.