La adolescencia no siempre encaja en moldes prolijos. A veces se siente como un rompecabezas con piezas que no terminan de coincidir. Bajo esa imagen, llega Rompecabezas, montaje escrito y dirigido por Berta Hiriart, que se presentará del 7 de marzo al 26 de abril de 2026 en el Foro La Gruta, dentro del Centro Cultural Helenico.

La obra parte de una pregunta incómoda pero urgente qué significa ser normal cuando el entorno mismo parece fracturado. En un contexto donde, según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada siete jóvenes entre 10 y 19 años vive con un trastorno mental diagnosticado, la pieza propone un diálogo directo con las adolescencias actuales.

Teatro de papel y art brut para hablar de ansiedad y depresión

Rompecabezas sigue a Camila, una joven de 15 años que enfrenta ansiedad, precariedad económica y la hospitalización psiquiátrica de su madre. Su mundo se despliega entre la presión de las redes sociales, discursos de optimismo forzado y una realidad institucional que no siempre ofrece respuestas claras.

El montaje, producido por la compañía Los cantores del confín, utiliza la técnica de teatro de papel. Tres intérpretes narran y manipulan títeres y objetos en escena, creando un universo visual fragmentado que dialoga con el art brut y con artistas como Martin Ramirez, Josefina Tolra y Bill Taylor. La estética se nutre de imaginarios surgidos fuera del canon académico para subrayar que la expresión artística también puede brotar de experiencias psíquicas intensas.

En la historia aparecen figuras contrastantes como una influencer que vende sonrisas bajo el lema del pensamiento positivo y un amigo atravesado por la ecoansiedad ante la crisis climática. También se menciona el trabajo de Orgullo Loco Mexico, movimiento que reivindica la diversidad psicosocial y cuestiona los discursos dominantes sobre salud mental.

Una obra para adolescentes en el Centro Cultural Helénico

Dirigida principalmente a público adolescente, Rompecabezas se presenta los sábados y domingos a las 13 horas, con excepción del 11 y 12 de abril. Más que ofrecer respuestas cerradas, la obra abre preguntas sobre cómo el entorno social y político influye en la salud mental y desmonta la idea de que la normalidad es un estándar incuestionable.

Con una puesta en escena que combina narración, objetos y una estética visual poderosa, la obra se suma a la conversación cultural sobre ansiedad y depresión juvenil en México, invitando a reconocer que no siempre estar bien es la única manera válida de habitar el mundo.