La noche en que el corazón de la capital latió a ritmo de pop latino ya tiene cifra oficial: 400 mil personas. Shakira convirtió el Zócalo en un océano humano y firmó uno de los capítulos más multitudinarios en la historia reciente de los conciertos en México.

El cierre mexicano de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour no fue un concierto más. Fue una postal urbana donde la música desbordó la Alameda Central, alcanzó el Monumento a la Revolución y se extendió por calles como Madero, 5 de Mayo y 20 de Noviembre. La Plaza de la Constitución se transformó en una sola voz coreando himnos que han acompañado a distintas generaciones.

Un concierto gratuito que hizo historia en el Zócalo

El espectáculo, de acceso libre, fue organizado por el Gobierno de la Ciudad de México en conjunto con Grupo Modelo a través de su marca Corona, en el marco de su centenario, y producido por OCESA. La magnitud logística estuvo a la altura del fenómeno: pantallas monumentales, sonido expansivo y un operativo de seguridad que permitió que la jornada concluyera con saldo blanco.

Sobre el escenario, Shakira apostó por un repertorio que cruzó épocas. “Antología” flotó como recuerdo adolescente, “Loba” encendió la marea colectiva y “Bzrp Music Sessions Vol. 53” convirtió la plancha del Zócalo en un coro masivo imposible de ignorar. Entre canción y canción, la artista agradeció al público mexicano, al que llamó “mi casa”, sellando una relación afectiva que se ha fortalecido con los años.

Impacto cultural y económico de Shakira en CDMX

Más allá del récord de asistencia, el concierto dejó una huella económica significativa. De acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo de la Ciudad de México, el evento generó una derrama estimada en más de 403 millones de pesos para hoteles, restaurantes y comercios del Centro Histórico y zonas aledañas.

El logro no solo consolida el poder de convocatoria de Shakira, también reafirma a la Ciudad de México como uno de los epicentros globales de la música en vivo. Que una gira de alcance internacional cierre con un concierto gratuito en el Zócalo habla de una relación estratégica entre cultura, espacio público y espectáculo masivo.

Cuando las luces se apagaron y la multitud comenzó a dispersarse por las avenidas del Centro, quedó la sensación de haber presenciado algo más que un show. Fue una celebración colectiva donde la música latina demostró su capacidad de convocar, emocionar y convertir una plaza histórica en un escenario para el mundo.