La participación de las mujeres en la economía mexicana es profunda, aunque muchas veces invisible. En respuesta a esta realidad, la Confederación de Equidad e Integración Nacional (CONFEDIN), una central sindical liderada por mujeres, está promoviendo una transformación desde las bases: más allá de la defensa de derechos laborales, buscan empoderar a las trabajadoras a través de redes, capacitación y visibilidad.

Una de sus iniciativas más significativas es el impulso a la creación del Día Nacional de la Mujer Trabajadora, que ya fue aprobado en el Congreso y se celebrará cada 8 de mayo. Esta fecha busca reconocer el papel clave que millones de mujeres desempeñan en la economía, tanto en el trabajo formal como en la economía informal y en labores no remuneradas como el cuidado del hogar.

¿Por qué es necesario un día nacional para las mujeres trabajadoras?

Los datos lo explican por sí solos. Según cifras del INEGI, las mujeres aportan el 72% del valor económico del trabajo no remunerado en México, principalmente en tareas domésticas y de cuidado. Además, de los 24.6 millones de mujeres trabajadoras, 13.5 millones lo hacen en condiciones de informalidad, sin acceso a seguridad social ni prestaciones. Y aunque muchas trabajan jornadas extensas, su esfuerzo sigue siendo poco reconocido: las mujeres mexicanas laboran en promedio un millón de horas más que los hombres cada año.

Órbita Mujer 8.5 y Ecosistema Sororo: economía solidaria y liderazgo femenino

Además del impulso legislativo, CONFEDIN está apostando por herramientas concretas. Una de ellas es Órbita Mujer 8.5, una plataforma digital que conecta a mujeres emprendedoras y trabajadoras con redes de mentoría, alianzas estratégicas y espacios de comercialización para productos y servicios liderados por mujeres. Esta red busca ser un punto de encuentro entre el talento, la capacitación y la independencia económica.

A la par, el Ecosistema Sororo 8.5 funciona como una red de economía circular entre mujeres, basada en el apoyo mutuo, la promoción cruzada y la protección de costos. A través de este sistema, las integrantes pueden generar ingresos promoviendo productos de otras mujeres dentro del colectivo, bajo un esquema de crecimiento compartido y sororidad.

Ambas propuestas forman parte de una visión de sindicalismo moderno e incluyente, que no solo responde a las demandas del presente, sino que construye futuro desde la equidad.

Un sindicalismo con perspectiva de género

La secretaria general de CONFEDIN, María de Lourdes Valdés Galán, define estas acciones como parte de “un nuevo paradigma sindical, con rostro de mujer”. Para ella, reconocer el papel de las mujeres en la economía nacional no es solo un acto simbólico, sino el inicio de una nueva era: “un sindicalismo que se construye con equidad, sororidad y visión de futuro”.

CONFEDIN busca ser más que una organización de representación laboral: es un espacio para impulsar liderazgo, autonomía económica y transformación social, con las mujeres al centro del cambio.