En la Riviera Maya, donde el Caribe suele robarse la atención, hay experiencias que invitan a mirar hacia otro tipo de placer: el que se derrite lentamente en el paladar. El Grand Velas Riviera Maya ha decidido conmemorar el Mes Internacional de la Mujer con una propuesta que combina técnica, sensibilidad y narrativa culinaria: un taller de bombones de chocolate guiado por mujeres que lideran su cocina.

Bajo el nombre The Flavors by Women, la experiencia se aleja del formato demostrativo para convertirse en una inmersión práctica. Aquí, el chocolate no es solo un ingrediente, sino un lenguaje. En grupos reducidos, los participantes recorren el proceso completo de elaboración de bombones artesanales, desde el templado hasta el acabado final, explorando combinaciones que integran acentos mexicanos como chile, frutos rojos y naranja.

Chocolate con acento mexicano y mirada contemporánea

La experiencia está dirigida por la chef Mariana Alegría Gárate, quien aporta una visión técnica afinada tras su formación en Mónaco. A su lado, un equipo de chefs que convierte cada sesión en una conversación abierta entre oficio y trayectoria. Más allá de aprender a moldear chocolate, el taller propone entender el equilibrio entre sabor, textura y presentación como una forma de expresión.

El resultado no es solo una caja de bombones, sino una especie de bitácora comestible donde cada pieza cuenta una historia breve: un contraste, una memoria, una intención.

Cuatro chefs que transforman la cocina en relato

El taller también funciona como un escaparate del talento femenino dentro del resort. Junto a Mariana Alegría Gárate participan figuras como Erika Anahí Villanueva Mora, al frente de un restaurante distinguido con estrella Michelin; Lorena Serrano Lara, cuya trayectoria dentro del hotel habla de crecimiento y disciplina; y Martha Elena Hidalgo López, especialista en repostería contemporánea con más de dos décadas de experiencia.

Cada una aporta una perspectiva distinta, construyendo una experiencia que va más allá de la técnica para poner sobre la mesa temas como liderazgo, creatividad y evolución profesional dentro de la gastronomía.

Una experiencia que trasciende el calendario

Aunque el taller nace en el contexto del Mes de la Mujer, su permanencia durante todo el año lo convierte en una de las experiencias gastronómicas más singulares del destino. Está pensado para grupos privados, lo que permite un ritmo más íntimo y personalizado, ideal tanto para quienes buscan una actividad distinta como para quienes desean profundizar en el universo del chocolate.

En un destino acostumbrado al lujo y la espectacularidad, este taller apuesta por algo más sutil pero igual de memorable: el conocimiento compartido, el trabajo manual y el placer de crear algo desde cero.