En mayo, la escena universitaria en la Ciudad de México se convierte en un laboratorio vivo donde el teatro no solo se observa, también se piensa y se discute. En el marco de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia 2026, Teatro UNAM despliega una programación que conecta la creación escénica con preguntas urgentes sobre el presente, desde la memoria histórica hasta la crisis ambiental.

Dos montajes destacan en esta cartelera por su potencia temática y su capacidad de diálogo con otras disciplinas. Por un lado, Nombres de combate, escrita y dirigida por Martín López Brie, propone un ejercicio de teatro documental que recupera testimonios de familiares de militantes durante la dictadura argentina. A través de objetos, sombras e imágenes de archivo, la obra reconstruye historias marcadas por el exilio, la resistencia y los vínculos afectivos, planteando la memoria como un territorio en constante transformación.

Lejos de una mirada nostálgica, la puesta invita a reflexionar sobre el presente: cómo se construyen las identidades colectivas y qué papel juega el recuerdo en la resistencia frente a contextos de violencia. Sus funciones se llevarán a cabo del 7 al 9 de mayo en el Teatro Santa Catarina, con una sesión especial del Aula del Espectador que amplía la experiencia hacia el diálogo crítico con el público.

En paralelo, Hildegarda, un aire atravesado por la luz se adentra en la figura de Hildegard von Bingen para trazar un puente entre pensamiento medieval y الأزمة contemporánea. Dirigida por Clarissa Malheiros y Juliana Faesler, la obra retoma textos, música y visiones de la pensadora alemana para explorar la relación entre arte, ciencia y naturaleza.

Aquí, la escena se convierte en un espacio sensorial donde la imaginación dialoga con la ecología y la ética. La propuesta, a cargo de la compañía La Máquina de Teatro, se presentará del 14 al 17 de mayo en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, también acompañada por una sesión del Aula del Espectador centrada en el medioambiente y las voces femeninas que han replanteado nuestra relación con la Tierra.

Más allá de estas dos piezas, la programación se expande con actividades que refuerzan el espíritu interdisciplinario del festival. El conversatorio Diálogos entre la permacultura escénica y las ciencias de la Tierra reunirá a especialistas de distintas áreas para pensar el teatro como un espacio de intercambio de saberes. A esto se suman otras propuestas en cartelera como Partinuplés, la Ruta Teatral Universitaria con Mi hermano no murió como un niño héroe y el montaje itinerante Ubú Rey, que lleva el teatro a espacios abiertos y comunidades estudiantiles.

Con esta oferta, Teatro UNAM confirma su lugar como un punto de encuentro entre arte y pensamiento contemporáneo. En tiempos donde las certezas parecen resquebrajarse, estas obras no ofrecen respuestas fáciles, pero sí algo más valioso: preguntas que resuenan mucho después de que baja el telón.