El eco de los tambores, el aroma del copal y las palabras en náhuatl resonaron este 13 de agosto en Tepito y Tlatelolco. En el aniversario 504 de la caída de México-Tenochtitlan, ambas comunidades se unieron para rendir homenaje al último tlatoani mexica, Cuauhtémoc, y a quienes defendieron su territorio frente al avance español en 1521.

La jornada cultural “Mexica-Tlatelolca. La visión de la grandeza” inició en el Barrio de Tepito, lugar donde el joven gobernante fue apresado y donde dictó su célebre Consigna de Anáhuac. En el atrio de la Parroquia de La Concepción Tequipeuhcan, vecinos, autoridades y grupos tradicionales realizaron un tlalmanalli, una ofrenda circular con flores, semillas y alimentos, acompañada de música y danzas prehispánicas.

La ceremonia recordó no solo la figura de Cuauhtémoc, sino también el papel crucial de las mujeres tlatelolcas y tepiteñas, quienes hace más de cinco siglos defendieron sus hogares y familias con la misma determinación que los guerreros águila.

Por la tarde, la conmemoración continuó en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, con la representación teatral de un fragmento de La visión de los vencidos de Miguel León Portilla, interpretado por el grupo Maniobrije y musicalizado por Gonzalo Ceja. También se inauguró la exposición fotográfica “Investigación arqueológica en Tlatelolco. La historia en fotografías”, con imágenes históricas y recientes de excavaciones y hallazgos en la zona.

Entre música de huéhuetl, silbatos de barro y ocarinas que evocan cantos de aves, la comunidad recordó que la resistencia mexica no es un episodio lejano, sino un símbolo vivo de identidad y dignidad. Como reza la inscripción en la Plaza de las Tres Culturas: “No fue triunfo ni derrota, fue el doloroso nacimiento del pueblo mestizo que es el México de hoy”.