La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en proceso de reparación y restauración de áreas afectadas dentro del Centro Cultural Universitario (CCU), luego de los actos vandálicos ocurridos el pasado domingo 20 de julio. Las agresiones dañaron la fachada del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) y la Librería Julio Torri, espacios emblemáticos de la vida cultural universitaria.

El seguimiento inmediato a estos incidentes incluyó la presentación de una denuncia formal ante la Fiscalía de Investigación Territorial en Coyoacán, realizada en las primeras horas del lunes 21 de julio, por parte del área jurídica de la UNAM. A partir de esta acción, las autoridades de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) iniciaron la Carpeta de Investigación correspondiente para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.

Para evaluar el alcance de los daños, un equipo interdisciplinario integrado por personal de la Coordinación de Difusión Cultural, la dirección del MUAC, la Unidad Administrativa de Artes Visuales, peritos de la FGJCDMX y representantes de la aseguradora Compañía General Mexicana de Seguros, así como elementos policiales, realizaron una inspección conjunta en la zona afectada. Este trabajo permitió la elaboración de un Acta Administrativa que detalla los daños al patrimonio universitario.

Especialistas en criminalística, fotografía, valuación e ingeniería continúan con las diligencias periciales, esenciales para definir el procedimiento legal y técnico para la recuperación de estos espacios culturales.

Paralelamente, la aseguradora está gestionando la reparación temporal de la fachada del MUAC, mientras que el equipo universitario trabaja en la remoción de las pintas en los muros, con el propósito de reabrir las actividades públicas en el CCU a partir del 30 de julio, siempre que las condiciones lo permitan.

Uno de los elementos destacados en el proceso de restauración es la escultura “La Universidad, germen de humanismo y sabiduría”, conocida como “La Espiga”, obra del artista oaxaqueño Rufino Tamayo. La Dirección General del Patrimonio Universitario, a través de su área de Bienes Artísticos y Culturales, iniciará próximamente una labor de limpieza y restauración que se extenderá durante varias semanas, dada la relevancia y el cuidado que requiere esta pieza icónica.

Estos esfuerzos reflejan el compromiso de la UNAM por preservar y proteger su patrimonio cultural y mantener vivo el espacio del Centro Cultural Universitario como un referente de la cultura, el arte y el pensamiento crítico en la ciudad.