El cierre del año llega acompañado de un coro que parece encender luces invisibles. El Coro Infantil y Juvenil de Bellas Artes prepara dos conciertos especiales bajo el título Ecos de Nochebuena, una invitación a sumergirse en el ánimo festivo mediante villancicos entrañables y piezas académicas interpretadas con la energía de las nuevas generaciones.

Las presentaciones tendrán lugar en dos espacios emblemáticos de la ciudad: el Museo José Luis Cuevas, el domingo 14 de diciembre a las 14 horas, y la Librería Rosario Castellanos del FCE, el jueves 18 de diciembre a las 19 horas. Ambos conciertos son de entrada libre, pensados para que cualquier persona pueda sumarse a esta celebración musical.

El programa, organizado por el INBAL a través de la Coordinación Nacional de Música y Ópera, reúne obras que han acompañado la temporada navideña por generaciones: Adeste Fideles, Campana sobre campana, Los peces en el río, Mi burrito sabanero, Noche de paz y El niño del tambor, además de Villancico de campanas, cuyo carácter vibrante resonará en las voces del conjunto.

Para su director, Emilio Antonio García Palacios, este proyecto va más allá de ofrecer un concierto. La experiencia busca impulsar el crecimiento musical de las niñas, niños y jóvenes que integran el coro, quienes encuentran en cada escenario un territorio para aprender, experimentar y disfrutar del arte. El maestro explica que la selección combina villancicos muy queridos por el público con piezas que permiten desarrollar nuevas habilidades musicales, además de un popurrí que abre el panorama sonoro.

El coro, conformado por infancias provenientes de diversas partes del país, se distingue por su carácter abierto. No solicita conocimientos previos para integrarse; basta el deseo de cantar. Cada temporada amplía su repertorio, que abarca desde música mexicana hasta arias de ópera, siempre con el fin de ofrecer una formación integral.

Desde su creación dentro de ARTES 22 INBAL, el Coro Infantil y Juvenil de Bellas Artes ha crecido con decisión. Ha recorrido escenarios como el Palacio de Bellas Artes, el MUNAL, el Conservatorio Nacional de Música y la Arena Ciudad de México, donde participó en una monumental interpretación de Carmina Burana junto a más de mil voces. Ese impulso ha consolidado su presencia en la vida cultural de la ciudad, convirtiéndolo en un semillero artístico que promete seguir brillando.