Leer suele ser un acto íntimo, casi silencioso, como si cada página se desplegara solo para quien la sostiene. Pero hay momentos en los que la lectura decide salir a la calle, tomar aire y convertirse en una experiencia compartida. Eso es lo que propone el Maratón de Lectura de Penguin Random House Grupo Editorial, que en su décimo aniversario convierte a la Ciudad de México en un gran coro de voces leyendo Orgullo y prejuicio, la novela más célebre de Jane Austen.
La edición de 2026 no solo celebra una década de esta iniciativa, también se alinea con el Día Mundial del Libro con una meta ambiciosa y profundamente simbólica: alcanzar 200 mil minutos de lectura colectiva durante abril. Cada fragmento leído o escuchado suma, y por cada 20 minutos registrados, se donará un libro a Save the Children, organización que trabaja por los derechos de niñas y niños. Así, el tiempo individual se transforma en un gesto tangible, casi alquímico, donde las palabras se convierten en oportunidades.
El corazón de esta celebración tendrá lugar el 18 de abril, cuando más de 30 autoras, autores, narradores y creadores de contenido se turnen la voz en una lectura en vivo de Orgullo y prejuicio. La escena principal se instalará en Parque Lincoln, en Polanco, donde durante varias horas las frases de Austen viajarán de boca en boca, como si Elizabeth Bennet y el señor Darcy pasearan, discretos, entre los asistentes.
Pero el eco de esta lectura no se quedará en un solo punto. También habrá sedes alternas que funcionarán como pequeñas islas literarias dentro de la ciudad: el Faro del Saber Escandón, el Centro Social Parque Caneguín y la Biblioteca Manuel Gutiérrez Nájera, donde la jornada se replicará en formato más breve, pero igual de intensa.
Más allá del evento presencial, el maratón extiende su invitación a cualquier rincón. A través de su plataforma digital, cualquier persona puede registrar sus minutos de lectura, explorar nuevos títulos y sumarse a esta conversación colectiva que no exige micrófono, solo tiempo y curiosidad.
A diez años de su creación, el Maratón de Lectura demuestra que leer no es solo un hábito, sino una forma de intervención cultural. Una especie de cadena invisible donde cada lector, sin saberlo, sostiene el extremo de una historia que también toca a otros.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.