En el pulso cultural de la Ciudad de México, donde la música suele ser territorio de resistencia y encuentro, el Museo Universitario del Chopo abre nuevamente su escenario a voces que no piden permiso. Dentro del ciclo Cancioneras Indóciles. Músicas en el Chopo, la artista La Dame Blanche se presenta el sábado 25 de abril de 2026 con un concierto que cruza géneros, geografías y memorias.

El evento forma parte de la programación de la Fiesta del Libro y la Rosa, una celebración que cada año convierte la palabra y el arte en punto de encuentro. En este contexto, la música se vuelve extensión natural del discurso: letras que no solo se escuchan, sino que se posicionan.

El proyecto de La Dame Blanche, nombre artístico de Yaite Ramos Rodríguez, se mueve con soltura entre la raíz y la experimentación. Su propuesta mezcla son, rumba y bolero con hip-hop, trap, reggae y dancehall, construyendo un sonido que no busca etiquetas sino intensidad. Sobre el escenario, su presencia es física y ritual, una especie de ceremonia donde la flauta dialoga con beats urbanos y la voz se convierte en herramienta de memoria.

La artista, originaria de Pinar del Río, Cuba, proviene de una familia de músicos y ha desarrollado una trayectoria internacional que la ha llevado a colaborar con proyectos de latin jazz, reggae y cumbia. Desde su primer disco Pirata, su música ha mantenido una línea clara: contar historias que suelen quedar fuera del centro, darles ritmo y devolverlas al público como un eco potente.

El ciclo Cancioneras Indóciles se inscribe en una tradición del Chopo que ha apostado por visibilizar propuestas femeninas y disidentes en la música, continuando el legado de iniciativas como Rockeras en el Chopo. Más que una serie de conciertos, funciona como un espacio donde distintas voces construyen un canto colectivo desde experiencias diversas.

El concierto se realizará en el Foro del Dinosaurio a las 19:00 horas, con entrada libre, en una invitación abierta a explorar sonidos que combinan lo ancestral con lo contemporáneo. Una oportunidad para escuchar cómo la música puede ser también una forma de relato, de identidad y de resistencia.