Hay personajes teatrales que parecen escritos para perseguir eternamente a la humanidad. Cambian los gobiernos, los discursos y las épocas, pero siguen apareciendo bajo nuevos rostros. Uno de ellos es Ubú, protagonista grotesco y despiadado creado por Alfred Jarry hace más de 130 años y que ahora vuelve a escena con Ubú Rey, la producción número 30 del emblemático Carro de Comedias de Teatro UNAM.
La nueva puesta en escena, dirigida por Mario Espinosa y adaptada por Maribel Carrasco, se presentará a partir del 18 de abril en la explanada del Centro Cultural Universitario antes de emprender una gira por escuelas, plazas públicas y festivales del país durante diez meses.
La historia conserva toda la brutalidad absurda del texto original. Padre Ubú, impulsado por la ambición de Madre Ubú, asesina al rey de Polonia para tomar el poder e instaurar un régimen sostenido por violencia, miedo y arbitrariedad. Lo inquietante es que la obra nunca se siente lejana. El personaje funciona como una caricatura monstruosa del autoritarismo, pero también como un espejo incómodo de las dinámicas políticas contemporáneas.
La dramaturga Maribel Carrasco define a Ubú como un arquetipo universal capaz de atravesar cualquier época. Su adaptación condensa la acción y aprovecha las limitaciones del teatro itinerante para potenciar el juego escénico. Con solo seis intérpretes y un espacio abierto, la obra apuesta por la transformación constante de personajes, ritmos y situaciones, casi como una maquinaria delirante construida con sarcasmo y furia.
Parte de la fuerza del montaje está precisamente en su relación con el espacio público. El Carro de Comedias nació en 1998 con la intención de acercar el teatro a públicos diversos fuera de los circuitos convencionales, y esta nueva producción mantiene ese espíritu ambulante. Aquí el escenario no busca esconder su precariedad: la exhibe. Andamios, ruedas y estructuras visibles forman parte de una escenografía diseñada por Mauricio Ascencio que convierte el aparato teatral en metáfora del poder mismo, un sistema frágil, oxidado y siempre a punto del colapso.
El elenco está integrado por jóvenes actores provenientes de distintas regiones del país: Santiago Alfaro, Valeria Becerril, Alejandra Piastro, Edwin Bool, Víctor Villagrán y Nahomi Roldán. Como sucede cada año en el Carro de Comedias, además de actuar, participan en el montaje y desmontaje del escenario itinerante, reforzando la idea de una experiencia colectiva y formativa.
La propuesta sonora, creada por Cristóbal MarYán, mezcla percusiones improvisadas, acordeón, trompeta, megáfonos y ritmos populares que recuerdan pregones callejeros o música de cantina. El resultado acompaña el tono carnavalesco y brutal de la obra, donde el humor nunca cancela la violencia, sino que la vuelve todavía más perturbadora.
En escena, Ubú Rey parece preguntarse algo que sigue resonando con fuerza en pleno 2026: ¿hasta dónde puede llegar quien se aferra al poder y qué responsabilidad tienen quienes lo permiten? La sátira de Jarry, escrita en el siglo XIX, continúa funcionando como una criatura incómoda que se ríe del presente mientras lo señala con el dedo lleno de barro.
La obra tendrá funciones gratuitas los sábados y domingos a las 11 horas en la explanada del Centro Cultural Universitario hasta el 28 de junio, además de distintas presentaciones itinerantes en escuelas y festivales.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.