Las infancias tomaron el escenario del Teatro de la Lotería Nacional para celebrar tres décadas de uno de los proyectos culturales más importantes dedicados a niñas, niños y adolescentes en México. El programa Alas y Raíces conmemoró sus 30 años de trayectoria con un Sorteo Especial de la Lotería Nacional y la emisión de un billete conmemorativo que rindió homenaje a generaciones enteras marcadas por el juego, la imaginación y el acceso a la cultura.

La ceremonia del Sorteo Especial No. 311 se realizó el 28 de abril en un ambiente donde la tradición lotera se mezcló con actividades artísticas, narración oral y la presencia de infancias provenientes de distintos espacios culturales y comunitarios de la capital.

Más allá del carácter ceremonial, el evento funcionó como una revisión simbólica de la historia de Alas y Raíces, programa creado en 1996 para impulsar los derechos culturales de bebés, niñas, niños y adolescentes a través de actividades artísticas, talleres, espectáculos y procesos de participación comunitaria en todo el país.

Durante el acto participaron representantes de instituciones culturales y de protección de derechos de la infancia, quienes destacaron la importancia de reconocer a las nuevas generaciones no solo como público, sino como agentes culturales capaces de imaginar, crear y transformar sus propios entornos.

Uno de los momentos centrales fue la entrega de una reproducción ampliada del billete conmemorativo dedicado al aniversario del programa. El diseño se convirtió en una especie de cápsula visual que resume treinta años de trabajo enfocado en colocar a las infancias en el centro de las políticas culturales.

El sorteo contó con un Premio Mayor de 27 millones de pesos en dos series y una bolsa total superior a los 80 millones de pesos. Como ocurre en cada edición especial, participaron también las tradicionales Niñas y Niños Gritones de la Lotería Nacional, figuras históricas que forman parte del imaginario popular mexicano y que añadieron al evento un aire de memoria colectiva y celebración comunitaria.

Previo al inicio del sorteo se presentó la narración oral Jugando entre canciones y palabras, a cargo de Kevin Galeana, propuesta que convirtió la palabra hablada en un espacio de juego compartido para las infancias asistentes.

A lo largo de tres décadas, Alas y Raíces ha desarrollado proyectos culturales en escuelas, comunidades rurales, espacios urbanos y contextos indígenas, construyendo estrategias para que niñas, niños y adolescentes puedan ejercer su derecho a participar en la vida cultural desde sus propias voces y experiencias.

En un país donde muchas veces la infancia queda fuera de las conversaciones públicas, el aniversario del programa funciona también como recordatorio de que la cultura no comienza en la adultez. Empieza mucho antes, entre cuentos, dibujos, escenarios improvisados y juegos capaces de transformar la manera en que las nuevas generaciones miran el mundo.